Percepciones y uso académico del smartphone en estudiantes universitarios de España y Nicaragua: un estudio comparativo

 

 

 

 

Perceptions and Academic Use of the Smartphone among University Students in Spain and Nicaragua: A Comparative Study

 

 

 

 Fernando López-Noguero. Universidad Pablo de Olavide. España.

 Tonys Romero-Díaz. Universidad Nacional Autónoma de Nicaragua. Nicaragua.

 José Alberto Gallardo-López. Universidad de Cádiz. España.

 

 

 

 

 

 

Recibido: 2025/06/01 Revisado 2025/06/02 Aceptado: 2026/01/08 Publicado: 2026/05/01

 

 

Cómo citar este artículo:

López-Noguero, F., Romero-Díaz, T., & Gallardo-López, J. L. (2026). Percepciones y uso académico del smartphone en estudiantes universitarios de España y Nicaragua: un estudio comparativo [Perceptions and Academic Use of the Smartphone among University Students in Spain and Nicaragua: A Comparative Study]. Pixel-Bit, Revista de Medios y Educación, 76, Art. 7. https://doi.org/10.12795/pixelbit.116509

 

 

 

 

RESUMEN

El empleo del smartphone en el ámbito de la Educación Superior ha cobrado creciente relevancia debido a su potencial como herramienta facilitadora del aprendizaje, la organización académica y la comunicación institucional. El presente estudio tuvo como propósito analizar las percepciones y prácticas del estudiantado universitario en relación con el uso académico de estos dispositivos en dos contextos socioculturales diferenciados: Andalucía (España) y Estelí (Nicaragua). La investigación adoptó un enfoque cuantitativo, con un diseño no experimental y una muestra compuesta por 616 estudiantes de distintas titulaciones. Para la recolección de datos se utilizó una versión abreviada y validada del cuestionario "Smartphone and University Questionnaire. Student Perspective (SUQS)", estructurado en nueve dimensiones clave. Los hallazgos evidencian diferencias estadísticamente significativas entre ambos grupos, particularmente en las dimensiones relacionadas con los beneficios percibidos, las competencias comunicativas y la gestión académica, destacando un mayor grado de dominio tecnológico en el alumnado español. No obstante, se identificó un consenso generalizado en torno a la utilidad del smartphone en el ámbito educativo y la necesidad de una formación específica para su uso pedagógico. Las conclusiones apuntan a la necesidad de diseñar estrategias formativas inclusivas que promuevan un aprovechamiento equitativo y efectivo del smartphone en contextos universitarios diversos.

 

 

ABSTRACT

The use of smartphones in Higher Education has gained increasing relevance due to their potential as tools that facilitate learning, academic organisation, and institutional communication. This study aimed to analyse university students’ perceptions and practices regarding the academic use of smartphones across two distinct socio-cultural contexts: Andalusia (Spain) and Estelí (Nicaragua). A quantitative approach was adopted, employing a non-experimental design with a sample of 616 students from various degree programmes. Data collection was carried out using a shortened and validated version of the "Smartphone and University Questionnaire. Student Perspective (SUQS)", structured around nine key dimensions. The findings reveal statistically significant differences between the two groups, particularly in dimensions related to perceived benefits, communicative competencies, and academic management, with Spanish students demonstrating a higher level of technological proficiency. Nonetheless, a general consensus emerged among participants regarding the educational usefulness of smartphones and the necessity of targeted training for their pedagogical use. The conclusions underscore the importance of developing inclusive educational strategies that foster equitable and effective integration of smartphones in diverse university settings.

 

PALABRAS CLAVES · KEYWORDS

Tecnología educativa; teléfono inteligente; educación superior; competencia digital; brecha digital; Educational technology; smartphone; higher education; digital competence; digital divide.

 

 

 

1.    Introducción

La expansión de las Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC) ha modificado de forma sustantiva los modelos educativos, introduciendo dinámicas de interacción y aprendizaje que trascienden las limitaciones clásicas de tiempo y espacio. En este escenario, el smartphone se ha consolidado como un recurso especialmente relevante en Educación Superior por su versatilidad y accesibilidad para docentes y estudiantes (Pimmer et al., 2021; Pramana, 2018; Sahlström et al., 2019). En distintos contextos universitarios, estos dispositivos se emplean de manera intensiva tanto para fines académicos como personales, favorecidos por su portabilidad y conectividad permanente (Dirckinck-Holmfeld et al., 2023; López-Noguero & Gallardo-López, 2022).

La incorporación generalizada del smartphone en la vida cotidiana del alumnado universitario ha reconfigurado prácticas sociales y educativas, al funcionar como una extensión para el acceso inmediato a información, comunicación y contenidos digitales (Roque et al., 2024). Esta presencia constante se vincula con competencias relacionadas con la organización del estudio, la gestión autónoma de recursos y la comunicación académica (Broadbent & Poon, 2015; Vareberg et al., 2020; Zimmerman, 2002), aunque también plantea tensiones asociadas a la distracción y a ciertas formas de sobrecarga cognitiva que pueden repercutir en el rendimiento y en la conducta académica (Chan & Narasuman, 2022; Rubio et al., 2025).

En un contexto de cambios acelerados, el smartphone también se asocia al desarrollo de habilidades vinculadas con la gestión de información, la autorregulación y la multitarea (Wang et al., 2023). Sin embargo, el estudio de la multitarea en el aula advierte sobre patrones de uso fragmentados y recurrentes, Zhou y Deng (2024) identifican una alta prevalencia de multitarea con smartphones durante las sesiones, con ciclos breves y frecuentes que, en buena parte, se orientan a tareas no académicas, lo que ayuda a comprender la discontinuidad atencional que se produce en el entorno de clase.

El avance de la tecnología móvil ha transformado, asimismo, el proceso de enseñanza-aprendizaje en la universidad, donde el smartphone se ha convertido en una herramienta omnipresente que facilita el acceso a información, la comunicación y la organización académica (Deja et al., 2021; Gallardo-López et al., 2026; Gikas & Grant, 2013; Goldman & Brann, 2016; Kukulska-Hulme & Viberg, 2018). No obstante, su integración efectiva depende de condiciones contextuales que incluyen diferencias culturales y socioeconómicas, además de variables institucionales y pedagógicas (Cabero-Almenara et al., 2021; López-Padrón et al., 2024; Roig-Vila et al., 2020; Ruiz-Domínguez & Area Moreira, 2022). De hecho, el potencial educativo del smartphone se ve condicionado por la conectividad disponible, el acceso a recursos tecnológicos y las prácticas educativas dominantes en cada contexto (Dirckinck-Holmfeld et al., 2023).

Comprender el papel del smartphone en Educación Superior implica atender no solo a su frecuencia de uso, sino también al nivel de dominio y conocimiento de sus funcionalidades educativas. En este sentido, la aceptación tecnológica, las competencias tecno-pedagógicas, la infraestructura y el apoyo docente resultan determinantes para maximizar beneficios y reducir impactos indeseados (Farias-Gaytan et al., 2023; Frei-Landau et al., 2022; Krouska et al., 2022; O’Brien, et al., 2023). La evidencia disponible apunta a que la adopción del aprendizaje móvil mediante smartphones está influida por factores como el disfrute percibido, la autoeficacia y las condiciones facilitadoras, que inciden de forma directa en la integración académica del dispositivo (Efiloğlu, 2023; Yasan-Ak & Yildirim, 2024).

La investigación ha destacado también beneficios potenciales del uso del smartphone en la universidad, vinculados con el rendimiento, la motivación, la creatividad y el desarrollo de habilidades digitales (Moreno-Morilla et al., 2021), así como con la participación activa del alumnado en procesos de cocreación del conocimiento (Ahmed et al., 2020; Dafonte-Gómez et al., 2021). En esta línea, se observa una valoración positiva de su potencial didáctico, especialmente para la búsqueda de información, la planificación del estudio y la comunicación académica (Bataineh et al., 2025; López-Noguero et al., 2023). Aun así, el despliegue de estos beneficios no es automático, ya que persisten limitaciones relacionadas con la distracción en el aula, la desigualdad de acceso a dispositivos adecuados o la ausencia de habilidades digitales avanzadas en parte del alumnado y profesorado (Pansakun et al., 2023).

Junto a las oportunidades, la literatura advierte de efectos adversos asociados al uso excesivo o inadecuado del smartphone (Karapanos et al., 2016; Mosleh et al., 2020; Năstase, 2025), entre los que se incluyen adicción, estrés, trastornos del sueño y ansiedad (Abukhanova et al., 2024). En particular, se ha señalado que un uso intensivo centrado en contenidos emocionales y redes sociales puede relacionarse con dependencia y deterioro del bienestar psicológico (Al Tai et al., 2024; Islambouli et al., 2025). De forma complementaria, se ha observado que el uso problemático del smartphone puede asociarse con consecuencias negativas para la salud y el aprendizaje, como una peor calidad del sueño, mayores niveles de depresión y dificultades vinculadas a la autorregulación académica (Huaranja et al., 2025; Yao & Wang, 2023). En el plano educativo, también se han descrito asociaciones, aunque moderadas, entre el uso problemático y un menor empleo de estrategias de aprendizaje eficaces, especialmente en dimensiones como el control emocional, la autorregulación y la transferencia del conocimiento (Rubio et al., 2025).

Desde una perspectiva institucional, se plantea la necesidad de reforzar la formación docente y promover políticas inclusivas que garanticen un acceso equitativo a la tecnología (Wu et al., 2020), incorporando estrategias orientadas al uso ético y responsable del smartphone y minimizando su impacto negativo en el aprendizaje (Al-Zubi, 2021). Este enfoque requiere considerar, además, elementos asociados a la privacidad de los datos, la equidad tecnológica y la sostenibilidad (López-Noguero & Gallardo-López, 2022). En consecuencia, la integración del smartphone en la universidad debe acompañarse de un marco pedagógico que priorice el aprendizaje significativo y la resolución de problemas en contextos reales (Salcines-Talledo et al., 2020), donde el diseño de actividades y la mediación docente resultan clave para promover creatividad y pensamiento crítico.

En paralelo, los estudios sobre uso problemático del smartphone han afinado la comprensión de los factores subyacentes. Vallejos-Flores et al. (2024) aportan evidencia de que el tecnoestrés se vincula con la adicción al smartphone de forma indirecta, mediada por la distracción, destacando la relevancia de los procesos atencionales. Asimismo, Sánchez-Fernández y Borda-Mas (2023) señalan que el alumnado universitario presenta una vulnerabilidad particular frente al uso problemático, identificando predictores como el FOMO, la afectividad negativa y el bienestar psicológico. En este mismo campo, se ha subrayado que los patrones de uso no se distribuyen de forma homogénea, Roque et al. (2024) describen diferencias de género, con mayor uso social en mujeres y mayor exposición a problemas físicos asociados al uso excesivo, lo que sugiere la conveniencia de enfoques diferenciados.

Desde una perspectiva de equidad, el acceso a la educación mediada por smartphones puede contribuir a disminuir brechas educativas, especialmente en contextos socioeconómicos desfavorecidos, siempre que exista respaldo institucional y políticas inclusivas (Alam & Forhad, 2023). Junto a ello, los resultados de investigaciones sobre aprendizaje autorregulado muestran que el smartphone puede apoyar procesos formativos cuando su uso se planifica con intención pedagógica, Boroughani et al. (2023) informan de mejoras significativas en aprendizaje universitario en comparación con enfoques tradicionales. En relación con los contextos latinoamericanos, el análisis del smartphone como herramienta educativa también ha puesto el foco en oportunidades y necesidades específicas de formación, López-Noguero et al. (2023) subrayan su potencial en Educación Superior en Nicaragua, a la vez que remarcan la necesidad de acompañamiento formativo para su integración didáctica.

En coherencia con este panorama, el presente estudio se orienta a analizar cómo estudiantes universitarios españoles y nicaragüenses perciben e integran el uso del smartphone en sus actividades académicas, considerando tanto beneficios como limitaciones. En este sentido, la comparación entre regiones como Andalucía (España) y Estelí (Nicaragua) permite reconocer tendencias compartidas y necesidades diferenciadas en el aprovechamiento de la tecnología móvil. Además, investigaciones desarrolladas en escenarios de pandemia y postpandemia han mostrado la centralidad del smartphone como soporte de continuidad educativa y, al mismo tiempo, la persistencia de desigualdades en acceso y uso (Brosig et al., 2021; Gallardo-López et al., 2021). Finalmente, el análisis de dimensiones comunicativas, organizativas y de apoyo al aprendizaje y la evaluación resulta clave para delimitar competencias necesarias en el uso académico del smartphone, otorgando especial relevancia a la autorregulación, la gestión del tiempo y la alfabetización digital por su influencia en el aprendizaje profundo y el éxito académico (Cebollero-Salinas et al., 2025).

 

2.    Metodología

La investigación se desarrolló en el ámbito de la Educación Superior y tuvo como finalidad analizar el uso del smartphone en estudiantes universitarios de dos contextos nacionales distintos: Nicaragua y España. En el caso de Nicaragua, el estudio se llevó a cabo en la Facultad Regional Multidisciplinaria de Estelí, institución pionera entre las facultades regionales del país. En España, participaron estudiantes de dos universidades andaluzas: la Universidad Pablo de Olavide y la Universidad de Sevilla.

El estudio se apoyó en una versión abreviada del “Smartphone and University Questionnaire. Student Perspective (SUQS)” desarrollado por Salcines-Talledo y González-Fernández (2015), instrumento que ha mostrado adecuadas garantías para analizar percepciones, usos y actitudes del alumnado universitario hacia el smartphone. Su utilización en investigaciones posteriores refuerza su pertinencia como herramienta de análisis en Educación Superior (Brosig et al., 2021; Salcines-Talledo et al., 2020), incluyendo trabajos recientes centrados en estrategias de aprendizaje y desempeño académico (Rubio et al., 2025).

De forma específica, la investigación persiguió los siguientes objetivos:

1.    Analizar el grado de uso, la importancia percibida y la valoración general del smartphone en el ámbito universitario, atendiendo a sus beneficios, dificultades y necesidades formativas asociadas, a partir de las dimensiones de uso, importancia, beneficios, dificultades y formación.

2.    Examinar el nivel de conocimiento que los estudiantes universitarios poseen sobre las utilidades educativas del smartphone, considerando su aplicación en los ámbitos de la comunicación, la gestión y organización académica y la enseñanza, aprendizaje y evaluación.

3.    Comparar las percepciones, usos y conocimientos del smartphone entre estudiantes universitarios de España y Nicaragua, con el fin de identificar similitudes y diferencias asociadas al contexto cultural y educativo.

4.    Explorar la relación entre las distintas dimensiones del uso y conocimiento del smartphone, con el objetivo de comprender cómo estas variables se articulan en la integración académica del dispositivo y contribuyen al logro de un uso educativo más eficaz.

En coherencia con estos objetivos, los primeros 17 ítems del cuestionario permitieron evaluar el grado de acuerdo o desacuerdo del alumnado en torno a cinco dimensiones clave para el análisis de las percepciones y actitudes hacia el smartphone en la universidad: uso, importancia, beneficios, dificultades y formación. Los 10 ítems restantes se orientaron a identificar el nivel de conocimiento sobre las utilidades asignadas al smartphone en tres áreas fundamentales: comunicación, gestión y organización, y enseñanza, aprendizaje y evaluación, facilitando así el examen del papel del dispositivo en los procesos académicos.

El estudio adoptó un enfoque metodológico cuantitativo, con un diseño no experimental de tipo encuesta, orientado a describir y analizar las percepciones, usos y conocimientos del smartphone en estudiantes universitarios de España y Nicaragua.

La muestra estuvo compuesta por 616 estudiantes universitarios, de los cuales 304 pertenecían a Nicaragua y 312 a España. La selección de las instituciones participantes respondió a un criterio de accesibilidad y colaboración académica, derivado de la implicación directa del profesorado investigador en las universidades participantes. En este sentido, se empleó un muestreo no probabilístico de tipo incidental, adecuado a la naturaleza exploratoria y descriptiva del estudio.

En el caso de Nicaragua, el alumnado procedía de los grados de Trabajo Social, Pedagogía, Ciencias Naturales, Ciencias Sociales, Lengua y Literatura, Educación Física, Inglés y Física-Matemática. En España, participaron estudiantes de Educación Infantil, Educación Primaria, Trabajo Social, Educación Social, Sociología y Pedagogía, lo que permitió recoger información de titulaciones vinculadas mayoritariamente al ámbito socioeducativo.

Dado que la finalidad del estudio no fue realizar inferencias generalizables a la totalidad de la población universitaria de ambos países, sino analizar tendencias y patrones en contextos concretos, y atendiendo al tipo de muestreo utilizado, los resultados deben interpretarse como representativos únicamente de las facultades y titulaciones analizadas, sin posibilidad de extrapolación estadística a otros contextos universitarios.

La aplicación del cuestionario se llevó a cabo en formato digital mediante la plataforma Google Formularios, durante los meses de diciembre de 2023 y enero de 2024. Esta herramienta permitió una distribución ágil del instrumento y facilitó la cumplimentación autónoma por parte del alumnado, garantizando al mismo tiempo el anonimato de las respuestas.

Para asegurar la fiabilidad y control del acceso al cuestionario, el enlace fue distribuido exclusivamente a través de los coordinadores de grado universitario y profesorado responsable de las asignaturas, quienes lo compartieron con sus respectivos grupos de clase. De este modo, se evitó la difusión abierta del formulario y se garantizó que únicamente estudiantes pertenecientes a las titulaciones seleccionadas pudieran participar en el estudio. Asimismo, se configuró el formulario para permitir una única respuesta por participante, reduciendo el riesgo de duplicidades.

Antes de acceder al cuestionario, todos los participantes fueron informados sobre los objetivos de la investigación, el carácter voluntario de su participación y el tratamiento confidencial de los datos, recabándose el consentimiento informado de forma explícita.

En relación con las variables sociodemográficas, el 22.8 % de la muestra estaba constituida por hombres, mientras que el 77.2 % correspondía a mujeres. En cuanto a la edad, el 32.9 % de los participantes tenía menos de 20 años, el 53.2 % se situaba en el intervalo entre 20 y 25 años, y el 13.9 % superaba los 25 años.

 

Tabla 1

Distribución de la muestra por sexo, según edad

 

 

Edad

Total

 

Menor de 20 años

De 20 a 25 años

Más de 25 años

 

Sexo

Hombre

38

72

31

141

 

Mujer

165

256

54

475

 

Total

203

328

85

616

 

 

 

 

 

Respecto a la procedencia geográfica, el 73.05 % del alumnado residía en áreas urbanas, frente al 26.95 % procedente de áreas rurales. No obstante, esta distribución presentó diferencias significativas entre ambos contextos: en la muestra de Andalucía, solo el 16.6 % del estudiantado residía en zonas rurales, mientras que en Estelí esta proporción ascendía al 37.5 %, reflejando las diferencias estructurales, territoriales y de desarrollo existentes entre ambos países.

En conjunto, la composición de la muestra permite obtener una visión amplia y diversa de las prácticas, percepciones y condiciones de uso del smartphone en el contexto universitario español y nicaragüense, aportando un marco empírico adecuado para el análisis comparado propuesto en el estudio.

 

Tabla 2

Distribución de la muestra por país, según el lugar de residencia

 

Lugar de residencia

Total

Área urbana

Área rural

País

Nicaragua

190

114

304

España

260

52

312

Total

450

166

616

 

Con el fin de garantizar la transparencia y el rigor del análisis estadístico, se emplearon dos enfoques complementarios para determinar la existencia de diferencias significativas en las distintas dimensiones del cuestionario. Los resultados comparativos se representaron gráficamente mediante barras de error, lo que permitió una visualización clara de las diferencias observadas entre los grupos analizados.

En una primera fase, se llevó a cabo un análisis descriptivo y de frecuencias, utilizando estadística no paramétrica, dado que este tipo de procedimientos no exige el cumplimiento del supuesto de normalidad. Concretamente, se aplicó la prueba de chi cuadrado de independencia, junto con el coeficiente de contingencia, con el objetivo de analizar la relación entre las variables categóricas correspondientes a cada dimensión del cuestionario. Para ello, las variables se agruparon por dimensiones mediante la suma de sus frecuencias, lo que permitió evaluar su comportamiento conjunto y reforzar la solidez de los resultados obtenidos.

En una segunda fase, se recurrió al procedimiento estándar para el tratamiento de escalas tipo Likert, siguiendo las recomendaciones de Matas (2018). Este procedimiento consistió en la transformación de los ítems de cada dimensión en una puntuación única, calculada a partir de los estadísticos de media y desviación típica. Posteriormente, se aplicó la prueba t de Student para muestras independientes, utilizando la corrección de Welch, especialmente indicada cuando no puede asumirse la homogeneidad de varianzas (Monterrey, 2017; Romero-Díaz, 2014).

Con el propósito de complementar la interpretación de los contrastes de medias, y ante la posible desigualdad de varianzas entre los grupos comparados, se calculó el tamaño del efecto mediante el estadístico d de Cohen, recomendado en este tipo de situaciones para valorar la magnitud real de las diferencias observadas más allá de la significación estadística (Delacre et al., 2017).

El análisis de los datos se realizó utilizando el software estadístico SPSS (versión 26.0), así como el programa Factor, versión 12.05 (Ferrando y Lorenzo-Seva, 2017). En todos los análisis inferenciales se estableció un nivel de significación estadística de p < .05 para el rechazo de la hipótesis nula de igualdad, tanto en el contraste de medias como en el análisis de proporciones (Egaña, 2010; Monterrey, 2012).

En relación con la fiabilidad interna del instrumento, se verificó la consistencia de las dos subescalas principales mediante el cálculo del alfa de Cronbach y del omega de McDonald, considerados indicadores adecuados y complementarios para evaluar la fiabilidad de escalas con ítems tipo Likert.

Asimismo, para analizar la validez de constructo y confirmar la adecuación de la estructura teórica del cuestionario, se aplicó el análisis de componentes principales para datos categóricos (CATPCA). Este procedimiento permitió comprobar que la organización factorial del instrumento se correspondía con las subescalas originalmente planteadas (Linting et al., 2007; Saukani & Ismail, 2019). El CATPCA resulta especialmente pertinente en este estudio, ya que posibilita la reducción de un conjunto amplio de variables a un número menor de componentes no correlacionados, maximizando la explicación de las relaciones entre los ítems, y admite simultáneamente variables de distintos niveles de medición (Monroy et al., 2018).

En la tabla 3 se presentan de forma conjunta los resultados relativos a la validez y fiabilidad del instrumento. En concreto, la varianza total explicada por el modelo alcanza el 33.81 % en la primera subescala, el 17.02 % en la segunda, y un 50.91 % para el cuestionario en su conjunto, superando el umbral mínimo del 50 % considerado aceptable para estudios de este tipo (Martínez, 2008). Asimismo, el cuestionario completo obtuvo un alfa de Cronbach de 0.872 y un omega de McDonald de 0.849, lo que indica un muy buen nivel de consistencia interna. La tabla recoge igualmente los coeficientes de fiabilidad correspondientes a cada subescala, cuyos valores son coherentes con los obtenidos en aplicaciones previas del instrumento, reforzando así la estabilidad y fiabilidad de los datos recogidos (Oviedo y Campos-Arias, 2005).

 

Tabla 3

Consistencia interna de las subescalas y la escala total

Escala / Subescala

Alfa de Cronbach

Omega total

Varianza explicada

Subescala 1: Uso/actitudes

0.881

0.874

33.88 %

Subescala 2: Aplicaciones

0.850

0.853

17.02 %

Escala total (27 ítems)

0.872

0.849

50.90 %

Nota: Alfa de Cronbach y Omega total calculados sobre datos ordinales (1 a 4).

 

Por su parte, la figura 1 muestra gráficamente la estructura resultante de las dos subescalas que conforman el instrumento.

 

Figura 1

Distribución de los ítems en cada una de las dos subescalas

Diagrama

Descripción generada automáticamente

Fuente: elaboración propia.

 

3.    Resultados

En la Tabla 4 se observan diferencias estadísticamente significativas entre ambos países en las nueve dimensiones analizadas (p < .001). No obstante, la aplicación de una única técnica de análisis podría resultar insuficiente para captar la complejidad de los factores que subyacen a dichas diferencias. Por este motivo, y con el fin de obtener una interpretación más robusta y comprensiva de los resultados, se justifica el empleo de procedimientos analíticos complementarios, tal y como recomienda Pardo (2002).

 

Tabla 4

Prueba de independencia estadística y asociación entre países

 

Coef. Contingencia

Sig.

Conocimiento

.183

.000

Uso

.125

.000

Importancia

.159

.000

Beneficios

.277

.000

Dificultades

.103

.000

Formación

.221

.000

Comunicación

.319

.000

Gestión y Organización

.179

.000

Enseñanza-Aprendizaje-Evaluación

.205

.000

 

De manera general, las respuestas a los ítems del cuestionario evidencian un nivel de uso y una percepción global moderado-alta del smartphone en el contexto universitario. Ambas muestras presentan patrones similares en dimensiones relacionadas con la búsqueda y el acceso a la información, así como en la comunicación académica. No obstante, el alumnado español muestra un perfil más consolidado en la integración académica de la tecnología, especialmente en el uso de herramientas formales de gestión del aprendizaje, como los entornos virtuales o Learning Management Systems (LMS).

Por su parte, el alumnado nicaragüense otorga una mayor relevancia al papel del profesorado en el uso educativo del smartphone, percibe en menor medida los efectos negativos sobre la escritura académica y manifiesta una mayor demanda de formación específica para el aprovechamiento pedagógico del dispositivo.

Aunque se identifican diferencias en el grado de conocimiento y en los usos del smartphone como herramienta de apoyo al aprendizaje entre ambas muestras, los efectos con mayor relevancia práctica se concentran en las dimensiones de beneficios percibidos y comunicación, en las que el alumnado español presenta una valoración más favorable.

Asimismo, se realizó una prueba de igualdad de medias entre los países, cuyos resultados pusieron de manifiesto diferencias estadísticamente significativas en cuatro de las dimensiones analizadas, incluso tras aplicar la corrección correspondiente ante la desigualdad de varianzas.

 

Figura 2

Barras de error de todas las dimensiones (España vs Nicaragua)

Gráfico, Gráfico de cajas y bigotes

Descripción generada automáticamente

Fuente: elaboración propia.

 

Tabla 5

Distribución de porcentajes en dimensiones según el país

Dimensiones

España

Nicaragua

Completamente en desacuerdo

En desacuerdo

De acuerdo

Completamente de acuerdo

Completamente en desacuerdo

En desacuerdo

De acuerdo

Completamente de acuerdo

Subescala 1

Conocimiento

1.28%

7.37%

57.37%

33.97%

9.21%

7.24%

48.03%

35.53%

Uso

10.34%

20.67%

44.71%

24.28%

9.87%

11.92%

53.70%

24.51%

Importancia

1.86%

7.82%

39.42%

50.90%

7.24%

3.16%

39.61%

50.00%

Beneficios

0.64%

2.14%

25.43%

71.79%

6.69%

3.95%

44.08%

45.29%

Dificultades

13.89%

27.78%

40.81%

17.52%

15.35%

33.33%

40.46%

10.86%

Formación

2.24%

6.73%

53.21%

37.82%

5.59%

4.93%

32.89%

56.58%

Subescala 2

Comunicación

0.75%

8.55%

33.65%

57.05%

2.63%

22.26%

49.89%

25.22%

Gestión - Organización

7.05%

33.49%

40.06%

19.39%

14.97%

41.94%

30.92%

12.17%

Enseñanza-Aprendizaje-Evaluación

7.05%

21.86%

42.24%

28.85%

11.12%

34.87%

39.54%

14.47%

 

Conviene destacar que existen dimensiones en las que el alumnado de ambos países presenta valoraciones especialmente positivas en relación con el uso, el manejo y la importancia del smartphone como recurso educativo. Tal como se muestra en la figura 2, la dimensión de beneficios alcanza la puntuación media más elevada en la muestra española, mientras que la dimensión de gestión y organización registra la puntuación media más baja en el caso del alumnado nicaragüense.

En el análisis intragrupal, se identificaron diferencias en las medias de las dimensiones de uso y conocimiento tanto en el alumnado español como en el nicaragüense. Asimismo, se observó un comportamiento similar en las dimensiones de dificultades y formación, si bien la muestra de Estelí obtuvo una puntuación media ligeramente superior en ambas. Por el contrario, en las dimensiones de importancia y beneficios no se apreciaron diferencias significativas dentro de ninguno de los dos contextos analizados.

Por otro lado, las dimensiones relativas a gestión y organización y a enseñanza, aprendizaje y evaluación mostraron diferencias relevantes en la muestra andaluza, mientras que dichas diferencias no se reprodujeron en el alumnado nicaragüense. En este sentido, los estudiantes españoles alcanzaron puntuaciones más altas en ambas dimensiones, así como en el conocimiento de aplicaciones educativas del smartphone vinculadas a procesos de enseñanza, aprendizaje y evaluación.

De forma global, el alumnado nicaragüense obtuvo mejores resultados en las dimensiones de uso y formación, mientras que el alumnado español presentó puntuaciones superiores en las siete dimensiones restantes. Estos resultados sugieren que, aunque ambos grupos coinciden en reconocer los beneficios del smartphone para los procesos educativos universitarios y consideran relevante su integración académica, difieren en el grado de desarrollo de determinadas competencias y en el tipo de apoyos formativos que consideran necesarios para su aprovechamiento óptimo.

Una de las diferencias más marcadas entre ambas muestras se observa en la dimensión de comunicación, donde el alumnado andaluz manifiesta un mayor conocimiento de las herramientas tecnológicas asociadas al uso académico del smartphone en comparación con el alumnado nicaragüense.

En relación con la primera dimensión del cuestionario, centrada en el conocimiento de las aplicaciones del smartphone, el 91.3 % de los estudiantes españoles considera que dichas aplicaciones resultan útiles para la actividad académica, frente al 83.6 % del alumnado nicaragüense. No obstante, resulta relevante señalar que el 16.4 % de los estudiantes nicaragüenses no percibe estas aplicaciones como útiles, porcentaje que duplica al observado en la muestra española, lo que apunta a diferencias en la percepción del valor educativo del smartphone entre ambos contextos.

 

Tabla 6

Comparación entre los países en las dimensiones

 

España Media ± DT

Nicaragua Media ± DT

t_Welch

Gl

p

Cohen_d

Conocimiento

3.24 ± 0.639

3.099 ± 0.888

2.268

549.491

0.024

0.184

Uso

2.829 ± 0.682

2.928 ± 0.728

-1.743

608.996

0.082

-0.141

Importancia

3.394 ± 0.414

3.324 ± 0.765

1.405

463.773

0.161

0.114

Beneficios

3.684 ± 0.416

3.28 ± 0.76

8.156

467.19

<.001

0.662

Dificultades

2.62 ± 0.568

2.468 ± 0.708

2.926

579.96

0.004

0.236

Formación

3.266 ± 0.683

3.405 ± 0.823

-2.272

587.966

0.023

-0.184

Comunicación

3.47 ± 0.485

2.977 ± 0.586

11.369

587.424

<.001

0.918

Gestión y Organización

2.718 ± 0.711

2.403 ± 0.816

5.102

598.094

<.001

0.412

Enseñanza-Aprendizaje-Evaluación

2.929 ± 0.583

2.574 ± 0.67

7.007

597.909

<.001

0.566

 

La segunda dimensión del cuestionario se orienta a analizar el uso que el profesorado hace del smartphone en el desarrollo de clases magistrales, actividades de aprendizaje cooperativo y la elaboración del portafolio académico. Los resultados muestran diferencias mínimas y no estadísticamente significativas entre ambos países, tal como indica el valor obtenido (p = 0.082). No obstante, desde una perspectiva descriptiva, se observa que el 78.2 % del alumnado nicaragüense se muestra de acuerdo con el uso del smartphone por parte del profesorado en el aula, frente al 69.0 % del alumnado español, lo que sugiere una mayor reticencia por parte de los estudiantes andaluces, especialmente en relación con su uso durante las clases magistrales.

La tercera dimensión evalúa la importancia atribuida al smartphone en distintos ámbitos de la actividad universitaria, como la docencia, el aprendizaje, la gestión y organización académica, la comunicación entre compañeros y la disponibilidad de recursos tecnológicos adecuados en la universidad. Dado el acceso generalizado a medios digitales en la Educación Superior, era esperable una valoración similar en ambos contextos. En efecto, los resultados indican que alrededor del 90 % del alumnado de ambos países considera importante el uso del smartphone en los procesos académicos, frente a un 10 % que manifiesta un menor grado de acuerdo, lo que confirma una percepción ampliamente compartida del smartphone como herramienta relevante en la educación universitaria.

La cuarta dimensión, centrada en los beneficios del smartphone (tales como la rapidez en la búsqueda de información, el acceso a contenidos en cualquier momento y la posibilidad de mantener contacto con el profesorado) mostró diferencias estadísticamente significativas en los dos procedimientos analíticos aplicados. El coeficiente de contingencia resultó significativo (φ = 0.27) y el tamaño del efecto fue moderado-alto (d = 0.662). En términos porcentuales, el 10.6 % del alumnado de Nicaragua manifestó desacuerdo con estos beneficios, frente al 2.8 % del alumnado español. De forma global, el 97.2 % de los estudiantes españoles valoró positivamente el uso del smartphone en el aula universitaria, mientras que esta percepción fue compartida por el 89.4 % de los estudiantes nicaragüenses.

La quinta dimensión aborda las dificultades asociadas al uso del smartphone, tales como la dependencia, la sobrecarga informativa y el impacto negativo en la expresión escrita. En este caso, se identificaron diferencias significativas, aunque en una dirección inicialmente no prevista. Un 48.7 % del alumnado nicaragüense expresó desacuerdo con la existencia de estas dificultades, frente al 41.7 % del alumnado español, siendo la discrepancia más notable en lo relativo a la expresión escrita. Por el contrario, el 58.3 % de los estudiantes españoles reconoció que el smartphone les genera dificultades, frente al 51.3 % de los estudiantes nicaragüenses, lo que sugiere una mayor percepción crítica por parte del alumnado español.

La sexta dimensión, relativa a la necesidad de formación específica para un mejor aprovechamiento del smartphone en las actividades de aprendizaje, presentó resultados muy similares en ambos países. En torno al 90 % del alumnado manifestó interés en recibir formación adicional, mientras que aproximadamente un 10 % mostró desacuerdo. El valor obtenido en la prueba t de Student (p = 0.023) y el bajo coeficiente de contingencia (φ = 0.221) confirman la ausencia de diferencias relevantes, siendo esta la dimensión que reflejó mayor homogeneidad entre ambos grupos.

Las tres dimensiones restantes se centran en el grado de conocimiento, uso e importancia del smartphone en los ámbitos de la comunicación, la gestión y organización académica, y las herramientas orientadas a la enseñanza, el aprendizaje y la evaluación.

En concreto, la séptima dimensión, referida a la comunicación, analiza el uso y el conocimiento de herramientas como el correo electrónico, la mensajería instantánea y las redes sociales. En esta dimensión se identificó una diferencia significativa y de gran magnitud (d = 0.918), ya que el 90.7 % del alumnado español declaró un uso o conocimiento avanzado de estas herramientas, frente al 75.1 % del alumnado nicaragüense. Asimismo, el porcentaje de estudiantes que no utilizan o desconocen estos recursos fue considerablemente mayor en la muestra nicaragüense (24.9 %) que en la española (9.3 %). Los estadísticos de contraste confirman estas diferencias (φ = 0.319; p < .001), resultados que se representan gráficamente en la figura 3.

 

Figura 3

Barra de error en la dimensión Comunicación, según procedencia

Fuente: elaboración propia.

 

La octava dimensión del cuestionario evalúa el grado de uso y conocimiento de herramientas orientadas a la gestión y organización de la información, tales como Dropbox, YouTube o Google Calendar. Los resultados de los contrastes estadísticos ponen de manifiesto diferencias significativas entre el alumnado de ambos países, con un tamaño del efecto moderado (d = 0.412). En concreto, el 59.5 % de los estudiantes andaluces manifestó conocer el uso de este tipo de herramientas, frente al 43.1 % del alumnado de Estelí. De forma complementaria, un 40.5 % de los estudiantes españoles declaró un conocimiento nulo o limitado, mientras que esta proporción ascendió al 56.9 % en la muestra nicaragüense, lo que evidencia una brecha relevante en competencias asociadas a la organización y gestión de la información digital.

La novena dimensión se centra en el uso y conocimiento de herramientas vinculadas a la enseñanza, el aprendizaje y la evaluación, incluyendo aplicaciones para el aprendizaje de idiomas, bases de datos académicas, procesadores de texto, programas de presentaciones y plataformas de teleformación. Al igual que en la dimensión anterior, los resultados muestran una diferencia estadísticamente significativa y de magnitud moderada-alta (d = 0.566; p < .001). El 71.1 % del alumnado español declaró un uso y conocimiento adecuado de estas herramientas, frente al 54.0 % del alumnado nicaragüense. Por el contrario, un 46.0 % de los estudiantes de Estelí indicó un conocimiento limitado o nulo, porcentaje sensiblemente superior al observado en la muestra española (28.9 %).

De manera específica, el alumnado nicaragüense presentó un 61 % de escaso conocimiento en el uso de plataformas de teleformación, como Moodle, mientras que el uso de bases de datos académicas, como Scopus, mostró porcentajes similares en ambas muestras. En conjunto, los resultados correspondientes a estas dos dimensiones ponen de relieve que, tanto en España como en Nicaragua, persiste un menor uso y conocimiento de herramientas clave para potenciar y optimizar los procesos de enseñanza-aprendizaje en la Educación Superior, si bien esta limitación resulta más acusada en el contexto nicaragüense.

En relación con el análisis clúster (tabla 7), este procedimiento permite profundizar en la interpretación de los resultados obtenidos, aportando una comprensión más detallada de los patrones subyacentes y de las diferencias observadas entre los grupos de estudiantes, más allá de los contrastes univariantes previamente realizados.

 

Tabla 7

Estadísticos descriptivos y de contrastes por clúster

Clúster

España (M ± DT)

Nicaragua (M ± DT)

t

p

Actitudes/uso académico

3.16 ± 0.29

3.06 ± 0.59

2.53

.0118

Uso de aplicaciones

3.05 ± 0.44

2.66 ± 0.57

9.44

< .001

Impacto negativo

2.62 ± 0.57

2.47 ± 0.71

2.93

.0036

 

El primer clúster, denominado “estudiantes académicos intensivos y funcionales”, agrupa a aquellos estudiantes que muestran una actitud altamente favorable hacia el uso del smartphone con fines académicos. Este perfil se caracteriza por un uso frecuente y funcional de aplicaciones educativas, así como por una integración activa del dispositivo en las actividades de aprendizaje. Al mismo tiempo, estos estudiantes son conscientes de algunos efectos negativos potenciales asociados al uso del smartphone, si bien estos no parecen interferir de forma significativa en su desempeño académico.

El segundo clúster está compuesto por estudiantes con un uso bajo del smartphone en el ámbito académico, que presentan una escasa implicación en actividades formativas mediadas por aplicaciones móviles. Este grupo tiende a no percibir problemas relacionados con la dependencia, la sobrecarga informativa o el impacto negativo del dispositivo, lo cual resulta coherente con su uso limitado y poco intensivo del smartphone.

Por último, el tercer clúster agrupa a estudiantes que hacen un uso intensivo y transversal del smartphone para prácticamente todas las actividades y orientaciones desarrolladas en el aula. Este perfil se asocia con una mayor percepción de dependencia del dispositivo, así como con dificultades en la gestión de la información y una valoración negativa de su impacto en aspectos académicos, especialmente en lo relativo a la expresión escrita.

Con el fin de complementar el análisis comparativo, la figura 4 presenta los perfiles de uso del smartphone en ambos países, permitiendo reforzar la interpretación de las cuatro dimensiones en las que se identificaron diferencias estadísticamente significativas y de mayor magnitud. En el caso de España, el alumnado se caracteriza por un uso intenso y estratégico del smartphone, acompañado de un alto nivel de conocimiento y manejo de herramientas digitales, así como de una percepción moderada de los efectos negativos asociados a su utilización. En particular, las dimensiones relativas a la comunicación, la gestión y organización, y el apoyo del smartphone en los procesos de enseñanza-aprendizaje, junto con los beneficios percibidos, alcanzan valores superiores a los observados en la muestra nicaragüense.

Por el contrario, el alumnado nicaragüense presenta un mayor peso relativo del uso moderado del smartphone, lo que sugiere que su empleo se orienta principalmente a aplicaciones y actividades académicas indicadas por el profesorado, con una menor integración autónoma del dispositivo en el proceso de aprendizaje. No obstante, resulta relevante que este grupo no percibe un impacto negativo significativo derivado del uso del smartphone, lo que refuerza la premisa de que los posibles efectos adversos de este dispositivo no dependen exclusivamente de la frecuencia de uso, sino, en mayor medida, de la forma en que se integra en las prácticas académicas y pedagógicas.

 

Figura 4

Perfil de uso del smartphone por clúster y país

Gráfico, Gráfico de líneas

Descripción generada automáticamente

Fuente: elaboración propia.

 

 

4.    Discusión y conclusiones

El presente estudio ha permitido dar respuesta a los objetivos planteados inicialmente, aportando evidencia empírica comparada sobre el uso académico del smartphone en contextos universitarios culturalmente diferenciados.

En relación con el primer objetivo, orientado a analizar el grado de uso, la importancia percibida y la valoración general del smartphone en el ámbito universitario, los resultados muestran que el dispositivo se encuentra ampliamente integrado en ambos contextos, con una percepción mayoritariamente positiva de sus beneficios educativos. No obstante, se constatan diferencias relevantes en la valoración de dichos beneficios y en la percepción de dificultades, siendo el alumnado español más crítico respecto a los posibles efectos negativos.

El segundo objetivo, centrado en el análisis del nivel de conocimiento sobre las utilidades educativas del smartphone en los ámbitos de comunicación, gestión y enseñanza-aprendizaje-evaluación, se ha cumplido al evidenciar que el alumnado español presenta un mayor dominio de herramientas digitales académicas, mientras que el alumnado nicaragüense muestra un uso más guiado por el profesorado y un menor conocimiento de aplicaciones avanzadas.

Respecto al tercer objetivo, orientado a la comparación entre contextos nacionales, los resultados confirman que las diferencias entre ambos países son más relevantes que las similitudes, especialmente en dimensiones vinculadas a la gestión académica, la comunicación formal y el uso estratégico del smartphone. Este hallazgo refuerza la pertinencia de interpretar los resultados desde una perspectiva cultural y contextual,

Finalmente, el cuarto objetivo, relativo a la exploración de la relación entre dimensiones, se ve reforzado por el análisis clúster, que ha permitido identificar perfiles diferenciados de uso del smartphone, mostrando que no es la frecuencia de uso en sí misma la que determina los efectos educativos, sino la forma en que el dispositivo se integra en las prácticas académicas.

De manera general, los resultados evidencian que el smartphone se encuentra ampliamente integrado en el proceso de enseñanza-aprendizaje en ambos contextos, con niveles de uso elevados y relativamente similares, lo que coincide con investigaciones previas que señalan la consolidación de este dispositivo como una herramienta habitual en la educación superior (Dirckinck-Holmfeld et al., 2023; Pimmer et al., 2021; Sahlström et al., 2019).

No obstante, estos hallazgos contrastan parcialmente con estudios anteriores que identificaban diferencias más acusadas entre España y países de Hispanoamérica en relación con el uso educativo del smartphone (Vázquez-Cano & García, 2015), lo que sugiere una progresiva convergencia en los patrones de adopción tecnológica, especialmente tras los procesos de digitalización intensificados en los últimos años. En esta línea, la coincidencia de ambos grupos en la importancia atribuida al smartphone en los procesos académicos resulta coherente con la literatura reciente sobre aceptación tecnológica, que señala un incremento sostenido en la valoración positiva de estos dispositivos conforme se normaliza su uso educativo (Almaiah et al., 2022; Efiloğlu, 2023; Yasan-Ak & Yildirim, 2024).

Asimismo, los resultados refuerzan la idea de que la integración efectiva del smartphone en la universidad no depende únicamente de su disponibilidad, sino del desarrollo de competencias tecno-pedagógicas tanto en estudiantes como en docentes. En este sentido, diversos autores subrayan la necesidad de fortalecer la formación docente y de diseñar estrategias institucionales que favorezcan un uso pedagógico más avanzado y equitativo de la tecnología (Frei-Landau et al., 2022; Krouska et al., 2022; López-Noguero & Gallardo-López, 2022; Romero-Díaz et al., 2024).

En relación con las dificultades asociadas al uso del smartphone, los resultados muestran tendencias similares en ambos países, lo que concuerda con estudios que advierten sobre los riesgos vinculados a la distracción, la sobrecarga informativa y la reducción del compromiso cognitivo derivados del uso intensivo de dispositivos móviles y redes sociales (Abukhanova et al., 2024; Karapanos et al., 2016; Mosleh et al., 2020; Năstase, 2025). No obstante, el alumnado español manifiesta un mayor dominio del smartphone en el ámbito comunicativo, especialmente en el uso académico del correo electrónico, aspecto que coincide con investigaciones previas que destacan la consolidación de prácticas comunicativas digitales más formales en contextos universitarios europeos (Gikas & Grant, 2013; Goldman & Brann, 2016; Kukulska-Hulme & Viberg, 2018).

Las diferencias más relevantes entre ambas muestras se concentran en las dimensiones de gestión y organización académica, así como en el uso del smartphone como apoyo a los procesos de enseñanza, aprendizaje y evaluación. En el contexto español, la mayor integración de plataformas virtuales, entornos LMS y herramientas digitales por parte del profesorado parece favorecer un uso más estratégico del smartphone, lo que se traduce en mejores resultados en estas dimensiones (Gallardo-López et al., 2021; Moreno-Morilla et al., 2021). Por el contrario, en el contexto nicaragüense, estos resultados ponen de manifiesto la necesidad de reforzar la formación tecnológica del alumnado, especialmente en competencias relacionadas con la autorregulación, la gestión del tiempo y la organización del aprendizaje, factores ampliamente reconocidos como claves en el éxito académico (Broadbent & Poon, 2015; Cebollero-Salinas et al., 2025; Zimmerman, 2002).

De forma coherente con estudios previos, el alumnado español utiliza con mayor frecuencia el smartphone para acceder a aplicaciones educativas, plataformas de teleformación y bases de datos científicas, lo que favorece un aprendizaje más autónomo y profundo (Deja et al., 2021; Boroughani et al., 2023; Vareberg et al., 2020). En este sentido, los resultados refuerzan la idea de que el smartphone puede actuar como un facilitador del aprendizaje autorregulado, siempre que su uso se integre de manera planificada y con intencionalidad pedagógica.

A partir de las diferencias observadas, resulta especialmente relevante promover acciones formativas específicas en el contexto nicaragüense, orientadas a optimizar el uso académico del smartphone y a potenciar el aprovechamiento de las herramientas digitales disponibles. Estas acciones deberían apoyarse en enfoques de mejora continua y en modelos formativos que integren tecnología, pedagogía y contexto, tal como proponen Farias-Gaytan et al. (2023) y Wu et al. (2020). Asimismo, los resultados confirman la importancia de considerar las variables culturales y contextuales en los procesos de adopción tecnológica, incluyendo la infraestructura disponible y las prácticas docentes predominantes (Cabero-Almenara et al., 2021; López-Padrón et al., 2024; Ruiz-Domínguez & Area Moreira, 2022).

Entre las limitaciones del estudio, cabe señalar que el uso de un cuestionario estandarizado, si bien permite el análisis comparativo y la recogida de datos a gran escala, limita la profundización en las percepciones individuales del alumnado. En este sentido, futuras investigaciones podrían enriquecer los resultados mediante la incorporación de enfoques cualitativos, así como mediante el análisis de variables no abordadas en este estudio, como el impacto del uso del smartphone en la salud mental, el bienestar digital o el desarrollo de la creatividad, aspectos ampliamente señalados en la literatura reciente (Al Tai et al., 2024; Huaranja et al., 2025: Islambouli et al., 2025).

Los resultados ponen de manifiesto que, pese a las diferencias culturales y contextuales entre el alumnado andaluz y esteliano, ambos grupos comparten una visión ampliamente positiva del smartphone como herramienta educativa en la Educación Superior. Sin embargo, persisten desigualdades significativas en el grado de conocimiento y dominio de herramientas digitales clave, especialmente en las dimensiones vinculadas a la gestión, organización y uso avanzado del smartphone con fines académicos. Estos hallazgos subrayan la necesidad de diseñar políticas educativas y estrategias institucionales que favorezcan una integración tecnológica más equitativa y pedagógicamente orientada, particularmente en contextos con mayores limitaciones estructurales.

Desde una perspectiva interpretativa, los resultados obtenidos en esta investigación permiten concluir que el uso del smartphone en el contexto universitario presenta patrones claramente diferenciados según el contexto nacional. En el caso del alumnado español, se observa una integración más estratégica, autónoma y tecnológicamente avanzada del dispositivo, especialmente en ámbitos como la comunicación académica, la organización del trabajo universitario y el apoyo a los procesos de enseñanza y aprendizaje. Por el contrario, el alumnado nicaragüense muestra un uso más moderado y generalmente mediado por la orientación del profesorado, con una menor percepción de los posibles efectos negativos asociados al smartphone, aunque también con mayores carencias formativas en competencias digitales avanzadas.

El análisis comparado pone de relieve que las dimensiones con mayor capacidad para discriminar entre ambos contextos se concentran en los beneficios percibidos, la comunicación, la gestión y organización académica, y el uso del smartphone como apoyo a la enseñanza, el aprendizaje y la evaluación. Este patrón sugiere la existencia de una brecha de carácter funcional más que actitudinal, ya que, aunque la valoración general del smartphone es positiva en ambos grupos, difieren de forma significativa las competencias y prácticas asociadas a su integración académica.

Asimismo, el análisis clúster ha permitido identificar la presencia de perfiles diferenciados de integración tecnológica entre el alumnado universitario. Concretamente, se distinguen estudiantes que realizan un uso intensivo y funcional del smartphone con fines académicos, otros que presentan un uso bajo y una escasa implicación educativa del dispositivo, y un tercer perfil caracterizado por una elevada dependencia del smartphone, junto con dificultades en la gestión de la información y en determinados aspectos del desempeño académico. En conjunto, estos hallazgos refuerzan la idea de que el impacto educativo del smartphone no depende exclusivamente de la frecuencia de uso, sino, fundamentalmente, de la forma en que se integra en las prácticas académicas y pedagógicas en cada contexto universitario.

 

Contribución de los autores

Conceptualización, Autor 1 y Autor 3; Curación de datos, Autor 2; Análisis formal, Autor 2; Investigación, Autor 1 y Autor 3; Metodología, Autor 1, Autor 2 y Autor 3; Software, Autor 1, Autor 2 y Autor 3; Supervisión, Autor 1 y Autor 3; Validación, Autor 2; Visualización, Autor 3; Escritura: preparación del borrador original, Autor 1 y Autor 3; Redacción: revisión y edición, Autor 1, Autor 2 y Autor 3.

 

Referencias

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