
Cómo citar este artículo:
Escafet Roig, A. & Rubio Hurtados, M.J.
(2026). De la conectividad a la participación ciudadana digital: mujeres
adultas en entornos digitales [From Connectivity to Digital Civic Participation: Adult Women in Digital Environments].
Pixel-Bit, Revista de Medios y Educación, 77, Art.7.
https://doi.org/10.12795/pixelbit.120554
RESUMEN
La digitalización ha transformado las formas de
ejercicio de la ciudadanía, aunque el aumento del acceso y de las competencias
digitales no se traduce necesariamente en mayores niveles de participación
ciudadana digital. Este estudio analiza el nivel de participación ciudadana
digital de mujeres adultas y la influencia de variables sociodemográficas y contextuales
en dicha participación. Se realizó un estudio cuantitativo mediante encuesta a
185 mujeres mayores de 18 años participantes en centros de capacitación digital
de Cataluña, aplicando una escala de participación ciudadana digital que evalúa
habilidades técnicas, enfoque crítico, conciencia local/global, acciones en red
y activismo sociopolítico. Los resultados muestran un nivel medio de
participación ciudadana digital, caracterizado por buenas habilidades técnicas
y niveles relativamente elevados de conciencia social, pero bajos niveles de
acciones en red y activismo sociopolítico. Los resultados evidencian una brecha
entre competencias digitales y participación cívica y sugieren que la
ciudadanía digital de las mujeres se configura como un proceso condicionado por
factores educativos y contextuales, lo que subraya la necesidad de promover
políticas de inclusión digital orientadas al desarrollo de la agencia y a una
participación más equitativa y significativa.
ABSTRACT
Digitalisation has transformed
the ways in which citizenship is enacted. However, increased access to digital
technologies and the development of digital skills do not necessarily translate
into higher levels of digital civic participation. This study examines the
level of digital civic participation among adult women and explores the
influence of sociodemographic and contextual variables on such participation. A
quantitative survey was conducted with 185 women over the age of 18 attending
digital training centres in Catalonia. Data were collected using a Digital
Civic Participation Scale assessing technical skills, critical perspective,
local/global awareness, online actions, and sociopolitical activism. The
findings indicate a moderate level of digital civic participation,
characterised by relatively strong technical skills and social awareness, but low
levels of online engagement and sociopolitical activism. The results reveal a
gap between digital competencies and civic participation and suggest that
women’s digital citizenship is shaped by educational and contextual factors.
These findings highlight the need to promote digital inclusion policies aimed
at strengthening agency and fostering more equitable and meaningful forms of
participation.
PALABRAS CLAVES· KEYWORDS
Ciudadanía digital, participación, agencia, mujer,
inclusión digital.
Digital citizenship, participation, agency, women,
digital inclusion.
1. Introducción
La digitalización de la vida social ha reconfigurado
profundamente las formas de ejercicio de la ciudadanía y de participación en
los asuntos públicos, generando nuevas oportunidades y también nuevas
desigualdades en el acceso a la esfera pública digital (Boulianne, 2020;
Robinson et al., 2020). En las últimas dos décadas, las tecnologías
digitales han ampliado los canales de información, expresión y organización colectiva,
dando lugar a nuevas modalidades de participación que trascienden los espacios
institucionales tradicionales. En este contexto, el concepto de ciudadanía
digital se ha consolidado como una categoría analítica clave para comprender
cómo se ejercen derechos, deberes y prácticas cívicas en entornos mediados por
tecnologías digitales. La ciudadanía digital no puede reducirse al uso
competente de tecnologías digitales ni a la alfabetización técnica
(Area-Moreira et al., 2020; Choi & Cristol, 2021). Implica, más
bien, la capacidad de participar de forma crítica, ética y transformadora en la
esfera pública digital, articulando derechos, responsabilidades y agencia (Isin
& Ruppert, 2020). Es un proceso dinámico, atravesado por relaciones de
poder, desigualdades estructurales y condiciones sociotécnicas que influyen en
quién puede participar, en qué términos y con qué efectos.
Es por ello que la participación ciudadana digital es
un constructo multidimensional (Theocharis & van Deth, 2021; Vaccari &
Valeriani, 2021). Incluye prácticas diversas que van desde el consumo de
información y la expresión de opiniones hasta la organización colectiva, la
movilización y la incidencia política. Boulianne (2020) distingue entre formas
de participación de baja intensidad (informarse, compartir contenidos, expresar
apoyo simbólico) y formas de mayor intensidad o compromiso (organizar campañas,
participar en deliberaciones, colaborar con instituciones o movimientos
sociales).
En todos los casos, la participación ciudadana digital
puede quedar atrapada en dinámicas de activismo superficial (slacktivism), en
las que la acción simbólica no se acompaña de cambios estructurales o de una
implicación sostenida (Christensen, 2011). Bennett and Segerberg (2021) han
matizado esta visión, subrayando que su impacto no depende tanto del tipo de
acción en sí misma como de las condiciones sociales y políticas en las que dicha
acción se inserta. En particular, destacan que las prácticas de participación
ciudadana digital adquieren mayor capacidad transformadora cuando se articulan
con redes sociales estables, identidades colectivas compartidas y oportunidades
políticas concretas que permiten conectar la acción individual con procesos de
movilización más amplios (Cantijoch et al., 2021). En ausencia de estas
redes, la participación ciudadana digital tiende a fragmentarse y a perder capacidad
de incidencia. Asimismo, Bennett and Segerberg (2021) señalan que la identidad
colectiva cumple una función mediadora clave entre la participación ciudadana
digital y el activismo sostenido. Cuando las personas se reconocen como parte
de un “nosotros”, articulado en torno a causas compartidas como el feminismo,
la justicia social o la acción comunitaria, las prácticas digitales adquieren
mayor densidad política, al reforzar la motivación, la legitimidad y el sentido
de pertenencia. En estos casos, la participación ciudadana digital deja de ser
una acción aislada o meramente expresiva para convertirse en un recurso que
fortalece vínculos, consolida marcos interpretativos comunes y sostiene la
acción colectiva en el tiempo (Gil de Zúñiga et al., 2021). La capacidad
de las redes para generar confianza, reciprocidad y cooperación puede
interpretarse también desde la perspectiva del capital social, entendido como
el conjunto de recursos relacionales que facilitan la acción colectiva y la
participación ciudadana (Putnam, 2000; Castells, 2012).
Esta dimensión identitaria resulta especialmente
relevante para grupos históricamente subrepresentados, como las mujeres, para
quienes las comunidades digitales pueden operar como espacios de apoyo mutuo,
validación de experiencias y agencia política (Bailey & Welles, 2020). Las
redes digitales permiten articular identidades políticas situadas, visibilizar desigualdades
estructurales y generar repertorios de acción que conectan lo personal con lo
político (Bailey & Welles, 2020; Heger & Hoffmann, 2023). No obstante,
estos efectos positivos dependen de que existan condiciones de seguridad,
reconocimiento y cuidado, ya que la exposición a violencia o hostilidad digital
puede erosionar la identidad colectiva y provocar dinámicas de autocensura o
retraimiento (EIGE, 2024; Jane, 2020).
Por último, Theocharis and van Deth (2021) subrayan la
importancia de las oportunidades políticas, entendidas como ventanas
institucionales, coyunturas sociales o marcos normativos favorables, para que
la participación ciudadana digital se traduzca en cambios efectivos. Las
acciones en red tienden a tener mayor impacto cuando se conectan con procesos
offline, canales institucionales o momentos de alta visibilidad pública, en los
que las demandas pueden ser recogidas, amplificadas o institucionalizadas.
Además, la eficacia de la participación ciudadana digital aumenta cuando se
inserta en ecosistemas de acción cívica híbridos, donde lo digital y lo
presencial se refuerzan mutuamente y permiten articular expresión, organización
e incidencia política (Bennett & Segerberg, 2021; Boulianne, 2020).
Para que ello sea posible, el desarrollo de
competencias digitales ha sido identificado como un elemento central. En los
últimos años, organismos internacionales y marcos políticos europeos han promovido
una concepción amplia de la competencia digital que integra dimensiones
técnicas, cognitivas, críticas y éticas (Comisión Europea, 2022;
García-Valcárcel & Tejedor, 2022). No obstante, diversos estudios muestran
que la posesión de habilidades digitales no garantiza, por sí misma, una
participación ciudadana activa o transformadora (Choi & Cristol, 2021;
Scheerder et al., 2020). La conversión de competencias en agencia cívica
depende de factores como la autoeficacia política, la motivación cívica, la
confianza institucional y la percepción de seguridad en los espacios digitales.
Este desajuste entre capacidad técnica y participación
efectiva ha sido conceptualizado como una forma de brecha de resultados, en la
que las desigualdades no se manifiestan tanto en el acceso o las habilidades,
sino en los beneficios sociales, políticos y cívicos derivados del uso digital
(Helsper, 2021; Robinson et al., 2020). Y es que la brecha digital de
género constituye uno de los ejes centrales del análisis sobre tecnologías
digitales y desigualdad. Aunque en muchos contextos se ha avanzado en el acceso
de las mujeres a Internet, persisten brechas significativas en los usos
avanzados, en la participación pública y en los resultados derivados del uso
digital (ITU, 2024; Hilbert, 2021; OECD, 2024). Estas brechas no pueden
entenderse como déficits individuales, sino como el resultado de estructuras sociales
y culturales que asignan a las mujeres roles desiguales en el ámbito
productivo, reproductivo y público (Wajcman, 2020). La división sexual del
trabajo, la carga de cuidados, la segregación educativa y profesional, y las
normas de género que penalizan la visibilidad pública de las mujeres influyen
de manera decisiva en sus trayectorias digitales (Hargittai & Shafer,
2023).
En este sentido, la inclusión digital de las mujeres
debe concebirse como un proceso de agencia ciudadana (Isin & Ruppert, 2020),
orientado a fortalecer su capacidad de participación, decisión e incidencia, y
no únicamente como una estrategia de reducción de brechas técnicas.
Siguiendo el hilo de estas reflexiones, los objetivos
del presente estudio fueron:
1. Conocer el nivel de participación
ciudadana digital de las mujeres mayores de 18 años
2. Explorar la influencia de variables
sociodemográficas y contextuales a la investigación en el nivel de
participación ciudadana digital de las mujeres mayores de 18 años
2. Metodología
Para conseguir los objetivos
planteados se optó por un enfoque de investigación cuantitativo, basado en la
encuesta, que busca caracterizar, exponer, describir, o identificar aspectos
propios de una determinada variable o variables (Hernández Sampieri et al., 2010).
Población
y muestra
La población la integran
mujeres mayores de 18 años de Cataluña que participan en entornos digitales. El
acceso a la muestra se realizó a través de lugares donde se concentra el
universo, centros de la Xarxa Punt TIC de Cataluña,
orientados al acceso y capacitación en tecnologías digitales. El muestreo fue
no probabilístico por conveniencia y polietápico. Primero se seleccionaron los
centros y dentro de ellos a las mujeres participantes. En la primera fase para
la selección de los centros se tuvieron en cuenta criterios de
representatividad del conjunto territorial y en la segunda la selección de
mujeres fue por voluntariado. La muestra quedó formada por 185 mujeres de 45 centros
procedentes de las cuatro provincias de Cataluña, cuyas características
sociodemográficas y contextuales quedan recogidas en la Tabla 1. Los centros se
encargaron de informar a las mujeres usuarias y de facilitarles el cuestionario
on-line a las que aceptaron participar y para la participación
se solicitó el consentimiento informado.
Tabla 1
Variables sociodemográficas y contextuales del cuestionario
|
Variable |
Categorías |
Puntuación |
|
Edad |
Menor de
40 años |
28% |
|
40 años o más |
72% |
|
|
Media de
edad |
50 (min.
18 max. 89) |
|
|
Estudios |
Primaria o sin estudios |
17.8% |
|
ESO |
8.6% |
|
|
Bachillerato |
27.6% |
|
|
Grado |
30.3% |
|
|
Máster |
15% |
|
|
Doctorado |
.5% |
|
|
Dispositivo más usado para acceder
a Internet |
Móvil |
72.4% |
|
Tablet |
3.2% |
|
|
Portátil |
14.6% |
|
|
Ordenador
sobremesa |
7.2% |
|
|
Otros |
2.2% |
|
|
Medio a través del cual se
informan sobre temas políticos, sociales, culturales, etc. |
Portales
de diario |
15.7% |
|
Redes sociales |
49.7% |
|
|
TV o radio |
27% |
|
|
Otro |
7.6% |
|
|
Motivo para acceder a Internet |
Ocio |
16.3% |
|
Trabajo/estudios |
12.5% |
|
|
Búsqueda de información |
26.6% |
|
|
Acceso a redes sociales |
31.5% |
|
|
Participación en acciones sociales o
políticas |
1.6% |
|
|
Otro |
11.4% |
|
|
Participación en acciones propias
de mujeres |
Si |
10.7% |
|
No |
89.3% |
Nota:
Elaboración propia
Instrumentos
Se aplicó la Escala de
Participación Ciudadana de Choi (2016). La escala ha sido utilizada y validada
en distintos contextos internacionales y en el contexto español por Lozano y Fernández
(2018), mostrando una estructura factorial estable y adecuados índices de
fiabilidad. Está compuesta por 26 ítems repartidos en los siguientes factores o
dimensiones:
·
Activismo
político en Internet
·
Habilidades
técnicas
·
Conciencia
local/global
·
Enfoque
Crítico
·
Acciones
en red
La escala contiene ítems
como por ejemplo: Creo que la participación a través de Internet es una buena
manera de cambiar una cosa que creo injusta; Soy capaz de utilizar las tecnologías
digitales para conseguir los objetivos que persigo; Comento escritos de otras
personas en sitios web de noticias, blocs o redes sociales que visito; Soy más
consciente de los problemas globales mediante el uso de Internet; Pertenezco a
grupos en Internet que están involucrados en cuestiones políticas o sociales;
Firmo peticiones sobre cuestiones sociales, culturales, políticas o económicas
en Internet.
La escala ha arrojado en sus
distintas validaciones y aplicaciones índices de fiabilidad altos, superiores a
.8. En nuestro estudio la fiabilidad medida mediante el coeficiente de
consistencia interna Alpha de Cronbach es de .881. Igualmente se validó
mediante el juicio de personas expertas en el formato obtenido por Lozano &
Fernández (2018), que reparte los ítems de la siguiente forma:
·
Enfoque
crítico: 4 ítems
·
Habilidades
técnicas: 6 ítems
·
Acciones
en la red: 4 ítems
·
Conciencia
local/global: 3 ítems
·
Activismo:
9 ítems
La escala se presentó en
formato tipo Likert con un rango de respuesta de cinco puntos (1= totalmente en
desacuerdo, 2= de acuerdo, 3= ni acuerdo ni desacuerdo, 4= de acuerdo, 5=
totalmente de acuerdo).
Análisis
de los datos
Se realizaron análisis
descriptivos (medidas de tendencia central y frecuencias) y pruebas de
contraste de medias no paramétricas, ya que las variables no cumplen todos los
supuestos paramétricos. El paquete estadístico usado fue SPSS 20. El nivel de significación
estadística se estableció en p < .05.
3. Análisis y
resultados
Con relación al objetivo
primero “Conocer el nivel de participación ciudadana digital de las mujeres
mayores de 18 años”, se presentan a continuación los resultados en relación a los descriptivos de la escala y sus
dimensiones.
La muestra obtuvo una media
de 2.89 en el total de la escala, sugiriendo un nivel de participación
ciudadana digital medio. Las dimensiones muestran igualmente medias entre
moderadas y bajas. La dimensión con mayor puntuación es la de Habilidades
(media de 3.89) indicando que las mujeres de la muestra poseen un grado
adecuado de competencias en el acceso Internet. La dimensión por el contrario
con una puntuación más baja es la de Activismo político/social seguida de
Acciones en la red. Ver tabla 2.
Tabla 2
Puntuaciones
obtenidas en el total de la escala y sus subdimensiones
|
|
N |
Minimo |
Maximo |
Media |
Desviación
estándar |
|
Enfoque |
145 |
1.00 |
5.00 |
2.95 |
.911 |
|
Habilidades |
146 |
1.00 |
5.00 |
3.89 |
.735 |
|
Acciones en red |
145 |
1.00 |
5.00 |
2.43 |
.985 |
|
Conciencia |
147 |
1.00 |
5.00 |
3.55 |
.912 |
|
Activismo |
142 |
1.00 |
4.78 |
2.20 |
.914 |
|
Total Escala |
128 |
1.15 |
4.73 |
2.89 |
.629 |
Nota:
Elaboración propia
Si observamos las
puntuaciones de los ítems (tabla 3), podemos ver igualmente que el tipo de
variables que predominan con medias más altas corresponden a las de acceso o
capacidad para realizar todo tipo de actividades en el mundo digital, mientras que
las variables que provocan medias con menores acuerdos son las relativas a la
realización de distintas formas de participación social y política no
convencionales a través de Internet
Tabla 3
Puntuaciones de los ítems de la escala
|
|
N |
Min. |
Max. |
Med. |
DS |
|
Enfoque crítico |
|
|
|
|
|
|
Creo que la
participación a Internet promueve el compromiso en la vida real |
155 |
1 |
5 |
2.94 |
1.226 |
|
Me replanteo
mis ideas en cuanto a un tema cuando utilizo Internet |
152 |
1 |
5 |
2.90 |
1.217 |
|
Creo que la participación
a través de Internet es una buena manera de cambiar una cosa que creo injusta |
156 |
1 |
5 |
3.19 |
1.274 |
|
Creo que la
participación a Internet es una manera eficaz de involucrarse en temas
políticos o sociales |
153 |
1 |
5 |
2.88 |
1.272 |
|
Habilidades |
|
|
|
|
|
|
Puedo usar
Internet para encontrar la información que necesito |
161 |
1 |
5 |
4.43 |
.920 |
|
Puedo utilizar
Internet para encontrar y descargar aplicaciones que son útiles para mí |
157 |
1 |
5 |
4.24 |
.983 |
|
Accedo a Internet
a través de tecnologías digitales (móviles, tabletas, portátiles, PC) siempre
que quiero |
160 |
1 |
5 |
4.40 |
1.035 |
|
Soy capaz de
utilizar las tecnologías digitales (móviles, tabletas, portátiles, PC) para
lograr los objetivos que persigo |
155 |
1 |
5 |
3.80 |
1.153 |
|
Puedo enviar
mensajes originales, audio, imágenes o videos para expresar mis
sentimientos/pensamientos/ideas/opiniones a través de Internet |
160 |
1 |
5 |
3.44 |
1.487 |
|
Me gusta la
comunicación con otras personas mediante Internet |
160 |
1 |
5 |
3.01 |
1.291 |
|
Acciones en red |
|
|
|
|
|
|
Comento escritos de otras personas en sitios web de noticias,
bloques o redes sociales que visito |
154 |
1 |
5 |
2.67 |
1.437 |
|
Puedo publicar
regularmente pensamientos relacionados con temas políticos o sociales a
Internet |
151 |
1 |
5 |
2.38 |
1.418 |
|
Expreso mis
opiniones a Internet para desafiar perspectivas dominantes o el statu quo en
cuanto a cuestiones políticas o sociales |
157 |
1 |
5 |
2.57 |
1.512 |
|
Me gusta colaborar
con otros mediante Internet más que hacerlo en la vida real |
153 |
1 |
5 |
2.16 |
1.283 |
|
Consciencia local/global |
|
|
|
|
|
|
Soy más
consciente de los problemas globales mediante el uso de Internet |
154 |
1 |
5 |
3.69 |
1.169 |
|
Estoy más
informada en cuanto a cuestiones políticas o sociales mediante el uso de
Internet |
175 |
1 |
5 |
3.59 |
1.296 |
|
Pienso que
Internet refleja los prejuicios y el dominio de las estructuras de poder de
la vida real |
150 |
1 |
5 |
3.33 |
1.180 |
|
Activismo en
Internet |
|
|
|
|
|
|
Pertenezco a
grupos a Internet que están involucrados en cuestiones políticas o sociales |
152 |
1 |
5 |
1.97 |
1.371 |
|
Colaboro con
otros a Internet para resolver los problemas locales, nacionales o globales |
150 |
1 |
5 |
2.09 |
1.264 |
|
Hago
actividades de voluntariado para una organización de carácter social o
política a través de Internet |
150 |
1 |
5 |
1.90 |
1.360 |
|
Organizo
peticiones o recogida de firmas sobre cuestiones sociales, culturales,
políticos, económicos a Internet |
149 |
1 |
5 |
1.61 |
1.143 |
|
Asisto a
reuniones políticas o foros públicos en el ámbito local, la ciudad, o asuntos
de la escuela convocados a través de las redes sociales o Internet |
155 |
1 |
5 |
2.52 |
1.448 |
|
Utilizo
Internet para participar en movimientos sociales o de protesta |
151 |
1 |
5 |
2.34 |
1.327 |
|
Estoy socialmente o políticamente más comprometida cuando estoy
en Internet que en la vida real |
152 |
1 |
5 |
2.07 |
1.254 |
|
A veces
contacto con la administración pública o el gobierno a través de Internet sobre
cuestiones que me preocupan o interesan |
152 |
1 |
5 |
2.92 |
1.512 |
|
Firmo
peticiones sobre cuestiones sociales, culturales, políticas, económicas a
Internet |
153 |
1 |
5 |
2.56 |
1.404 |
Nota: Elaboración propia
Con relación al segundo
objetivo “Explorar la influencia de algunas variables sociodemográficas y
contextuales a la investigación en el nivel de participación ciudadana digital
de las mujeres mayores de 18 años”, se presentan a continuación los resultados derivados
de los contrastes entre las puntuaciones de la escala (y sus dimensiones) y las
variables.
La variable edad se
dicotomizó obteniéndose diferencias significativas entre mujeres de menos de 40
años y mujeres de 40 o más años. El contraste mediante la prueba U de Mann-Whitney muestra diferencias en las dimensiones
Acciones en la red y Conciencia local/global, de forma que las mujeres de menos
de 40 años puntúan más alto en estas dimensiones. En cambio, todas las mujeres
presentan sin diferencia significativas habilidades de uso de Internet
similares, poco activismo sociopolítico y un enfoque similar sobre Internet
(tabla 4).
Tabla 4
Prueba de contraste entre puntuaciones de la escala y la variable Edad
|
|
Enfoque |
Habilidades |
Acciones en red |
Conciencia |
Activismo |
Total escala |
|
EDAD < 40 años 40 o mas |
X=3.1 X=2.8 Z=-1.55 P=.120 |
X=4 X=3.8 Z=-1.46 P=.143 |
X=2.6 X=2.3 Z=-2.11 P=.034 |
X=3,8 X=3,4 Z=-2,05 P=.040 |
X=2.1 X=2.2 Z=.223 P=.824 |
X=3 X=2-8 Z=-1.50 P=.132 |
Nota: Elaboración propia
En relación con la variable
acciones en la red propias de mujeres, el contraste mediante la prueba U de Mann-Whitney muestra que quienes llevan a cabo acciones
en la red propias de mujeres, puntúan más alto de forma destacada en la
dimensión Activismo, y también en las dimensiones Enfoque, Acciones en la red y
en el Total de la escala (tabla 5).
Tabla 5
Prueba de contraste entre puntuaciones de la escala y la variable Acciones
en la red propias de mujeres
|
|
Enfoque |
Habilidades |
Acciones en red |
Conciencia |
Activismo |
Total escala |
|
ACCIONES EN LA RED PROPIAS DE MUJERES Si No |
X=3.6 X=2.9 Z=-2.67 P=.007 |
X=4.11 X=3.9 Z=-1.65 P=.244 |
X=3.15 X=2.35 Z=-2.44 P=.014 |
X=3.8 X=3.51 Z=-1.30 P=.194 |
X=3.11 X=2 Z=-3.40 P=.001 |
X=3.53 X=2.82 Z=-3.35 P=.001 |
Nota: Elaboración propia
La variable estudios de las
mujeres se dicotomizó en las categorías Estudios inferiores (incluyen básicos e
intermedios) y Estudios superiores. El contraste mediante la prueba U de Mann-Whitney muestra diferencias en la dimensión
Activismo sociopolítico, de forma que las mujeres con estudios superiores (de
grado o master) puntúan más alto en esta dimensión
(tabla 6).
Tabla 6
Prueba de contraste entre puntuaciones de la escala y la variable Estudios
|
|
Enfoque |
Habilidades |
Acciones en red |
Conciencia |
Activismo |
Total escala |
|
ESTUDIOS Estudios inferiores Estudios superiores |
X=3 X=2.9 Z=-.431 P=.666 |
X=3.95 X=3.83 Z=-1.14 P=.251 |
X=2,50 X=2,35 Z=-,937 P=,349 |
X=3.35 X=3.57 Z=-.088 P=.930 |
X=1.9 X=2.42 Z=-3.199 P=.001 |
X=2.8 X=3 Z=-1.17 P=.239 |
Nota: Elaboración propia
En relación con dispositivo
a través del cual acceden principalmente a Internet, la prueba Kruskal-Wallis H
muestra diferencias significativas en las dimensiones Habilidades, Acciones en
red, Conciencia local/global y en el Total de la escala, puntuando más alto en
ellas las mujeres que acceden a Internet desde el móvil (tabla 7).
Tabla 7
Prueba de contraste entre puntuaciones de la escala y la variable
Dispositivo
|
|
Enfoque |
Habilidades |
Acciones en red |
Conciencia |
Activismo |
Total escala |
|
DISPOSITIVO PRINCIPAL ACCESO A INTERNET Móvil Tablet Portátil Ordenador |
X=3 X=2.16 X=2.77 X=2.83 H=5.74 P=.125 |
X=3.97 X=2.55 X=3.86 X=3.76 H=13.64 P=.003 |
X=2.57 X=1.15 X=2 X=1.78 H=18.31 P=.001 |
X=3.71 X=2.94 X=3 X=3.16 H=14.79 P=.002 |
X=2.23 X=1.42 X=2.20 X=2.33 H=5.28 P=.152 |
X=2.98 X=1.83 X=2.73 X=2.77 H=14.33 P=.002 |
Nota: Elaboración propia
Al analizar el medio a
través del cual se informan, las mujeres que se informan a través de las redes
sociales puntúan más alto en general, dándose las mayores diferencias entre las
que usan las redes sociales y las que usan la radio y/o TV. Estas últimas,
puntúan más bajo. La prueba Kruskal-Wallis H muestra diferencias
significativas, y evidencia que las puntuaciones de quienes se informan a
través de las redes sociales, son más altas en las
dimensiones Habilidades, Acciones en la red y Conciencia local/global y en el
Total de la escala (tabla 8).
Tabla 8
Prueba de contraste entre puntuaciones de la escala y la variable Medio
para estar informadas.
|
|
Enfoque |
Habilidades |
Acciones en red |
Conciencia |
Activismo |
Total escala |
|
MEDIO USADO PARA ESTAR INFORMADAS Portales de diarios Redes sociales TV o radio Otro |
X=3 X=3 X=2.65 X=2.72 H=5.07 P=.079 |
X=3.71 X=4 X=3.7 X=3.5 H=7.62 P=.022 |
X=2.4 X=2.62 X=2 X=2.46 H=10.8 P=.004 |
X=3.66 X=3.78 X=3 X=3.2 H=16.9 P=.001 |
X=2.24 X=2.31 X=1.9 X=2.45 H=6.84 P=.033 |
X=2.9 X=3 X=2.6 X=2.8 H=12.23 P=.002 |
Nota: Elaboración propia
Finalmente, en relación a los motivos para acceder a Internet, la prueba
Kruskal Wallis destaca como diferencia significativa la dimensión Activismo, de
forma que puntúan más alto en esta dimensión las mujeres que tienen como motivo
de acceso a Internet participar en acciones políticas o sociales (tabla
9).
Tabla 9
Prueba de contraste entre puntuaciones de la escala y la variable Motivos
para acceder a Internet
|
|
Enfoque |
Habilidades |
Acciones en red |
Conciencia |
Activismo |
Total escala |
|
MOTIVOS PARA USAR INTERNET Ocio Escuela/trabajo Noticias/información Redes sociales Participación en acciones Otros |
X=2.9 X=2.6 X=3 X=3.1 X=3.1 X=2.7 H=6.48 P=.166 |
X=3.8 X=3.7 X=3.6 X=4.1 X=4 X=4 H=9.17 P=.057 |
X=2.4 X=2.4 X=2.5 X=2.5 X=2.6 X=2 H=.543 P=.969 |
X=3.7 X=3.5 X=3.5 X=3.6 X=3.8 X=2.9 H=1.37 P=.848 |
X=1.9 X=2.4 X=2.4 X=2 X=3.4 X=2 H=9.65 P=.047 |
X=2.7 X=2.8 X=3 X=3 X=3.2 X=2.7 H=2.47 P=.649 |
Nota: Elaboración propia
4. Discusión y
conclusiones
Los resultados de este estudio permiten profundizar en
la comprensión de la participación ciudadana digital de las mujeres adultas,
mostrando un patrón caracterizado por niveles moderados de competencia digital
combinados con niveles relativamente bajos de participación sociopolítica en entornos
digitales. En conjunto, los datos sugieren que el acceso a Internet y el
desarrollo de habilidades técnicas constituyen condiciones necesarias pero no
suficientes para el desarrollo de formas activas de ciudadanía digital, lo que
confirma la necesidad de entender la inclusión digital como un proceso más
amplio vinculado a la agencia cívica y social (Choi & Cristol, 2021;
Helsper, 2021).
En primer lugar, los
resultados muestran que las mujeres participantes presentan niveles buenos de habilidades
digitales funcionales, especialmente en tareas relacionadas con la búsqueda de
información, el acceso a recursos y el uso cotidiano de aplicaciones digitales.
Sin embargo, las formas de participación más activas (como la generación de
contenidos, la implicación en debates públicos o la participación en
iniciativas colectivas) son considerablemente menos frecuentes. Esta diferencia
pone de manifiesto la existencia de una brecha entre un uso utilitario o
instrumental de las tecnologías y un uso orientado a la acción cívica. En este
sentido, los resultados sugieren la presencia de una brecha de resultados
(Helsper, 2021), en la que las desigualdades no se manifiestan tanto en el
acceso o en las habilidades como en los beneficios cívicos derivados del uso
digital.
Los datos indican que la transición desde un uso
funcional hacia formas más activas de participación ciudadana digital depende de
diversos factores sociodemográficos y contextuales. La edad aparece como un
factor relevante en relación con la producción de contenidos y la conciencia
social, ya que las mujeres más jóvenes presentan mayores niveles de acciones en
red y de conciencia local/global. Este resultado puede interpretarse en
relación con trayectorias de socialización digital más prolongadas y con una
mayor integración de las tecnologías digitales en la vida cotidiana, factores
que han sido identificados como determinantes de la participación ciudadana
digital (Boulianne, 2020; Vaccari & Valeriani, 2021). No obstante, la
ausencia de diferencias significativas en las habilidades técnicas y en el
activismo sugiere que la familiaridad tecnológica por sí sola no garantiza una
mayor implicación sociopolítica.
El nivel educativo constituye otro factor
especialmente relevante para explicar la participación ciudadana digital. Las mujeres
con estudios superiores muestran niveles más altos de activismo en Internet, lo
que indica que la formación académica puede favorecer tanto el desarrollo de
competencias críticas como la disposición a participar en asuntos públicos.
Este resultado coincide con investigaciones que señalan que el capital
educativo constituye uno de los principales predictores de participación
ciudadana digital (Van Deursen & Helsper, 2020). Desde esta perspectiva,
las desigualdades educativas se trasladan también al ámbito de la ciudadanía
digital, contribuyendo a reproducir diferencias en la capacidad de incidencia
social y política.
Asimismo, los resultados ponen de relieve la
importancia de los usos concretos de Internet como elemento explicativo de la
participación ciudadana digital. Las mujeres que realizan acciones en red
vinculadas a cuestiones sociales o a problemáticas específicas presentan niveles
significativamente más altos de participación en todas las dimensiones
analizadas, especialmente en el activismo. Este hallazgo sugiere que la
implicación en causas o comunidades concretas puede actuar como un factor de
movilización que favorece la transición desde formas de participación pasivas
hacia formas más activas y sostenidas, tal como señalan los estudios sobre
acción conectiva y participación en red (Bennett & Segerberg, 2012;
Theocharis & van Deth, 2021).
En relación con las condiciones de acceso, el teléfono
móvil aparece como el dispositivo que facilita mayores niveles de participación
ciudadana digital, posiblemente debido a su accesibilidad y a su integración en
la vida cotidiana. De forma similar, las mujeres que utilizan las redes
sociales como principal fuente de información presentan niveles más altos de
participación en comparación con aquellas que se informan principalmente a través
de medios tradicionales como la televisión o la radio. Estos resultados
coinciden con estudios que muestran que la exposición a entornos digitales
interactivos favorece la implicación cívica y la expresión pública (Boulianne,
2020; Choi, 2016).
En conjunto, los resultados permiten interpretar la
participación ciudadana digital de las mujeres como un proceso gradual en el
que la transición desde el acceso y el uso instrumental hacia formas más activas
de implicación cívica depende de la interacción entre factores personales,
educativos y contextuales. Desde esta perspectiva, la ciudadanía digital no
puede entenderse únicamente como una competencia técnica, sino como una
práctica social situada que se desarrolla en función de las oportunidades de
participación, las trayectorias educativas y las condiciones de agencia
disponibles (Isin & Ruppert, 2020; Wajcman, 2020).
Esta investigación aporta evidencia empírica que contribuye
a matizar la idea de que la reducción de la brecha digital de acceso implica
necesariamente una mayor participación ciudadana digital. Los resultados
muestran que, incluso en contextos donde el acceso y las habilidades digitales
están relativamente extendidos, persisten diferencias significativas en la
intensidad y el tipo de participación. En este sentido, la inclusión digital de
las mujeres debe concebirse como un proceso orientado a fortalecer su capacidad
de participación, decisión e incidencia social, y no únicamente como una
estrategia de adquisición de competencias técnicas (Hargittai & Shafer,
2023; OECD, 2024).
Finalmente, el estudio
presenta algunas limitaciones que deben ser consideradas. El muestreo por
conveniencia limita la generalización de los resultados, y el hecho de que la
muestra proceda de centros de capacitación digital puede implicar un nivel de competencias
digitales superior al de la población general de mujeres. Por otro lado, el
enfoque de investigación basado en técnicas deductivas impide profundizar en
realidades complejas desde la perspectiva de las personas participantes, por lo
que investigaciones futuras deberían considerar un abordaje también cualitativo
que permita contrastar las percepciones observadas con prácticas reales de participación ciudadana digital. A
pesar de ello, el estudio ofrece una aproximación empírica relevante sobre las formas
de participación ciudadana digital de las mujeres adultas y sobre los factores
que favorecen o limitan dicha participación.
En términos aplicados, los resultados sugieren la
necesidad de diseñar políticas y programas de inclusión digital que incorporen
explícitamente la dimensión de participación ciudadana digital, promoviendo
espacios seguros de expresión, oportunidades de implicación colectiva y
experiencias que conecten el uso de las tecnologías con la acción social. Esto implica
avanzar desde modelos de formación centrados exclusivamente en habilidades
técnicas hacia propuestas que integren el desarrollo de competencias críticas,
la reflexión sobre los problemas sociales y el fortalecimiento de la
autoeficacia y la agencia cívica (Choi & Cristol, 2021; OECD, 2024). En
particular, resulta relevante promover iniciativas que faciliten la creación de
comunidades de participación y apoyo mutuo, ya que la implicación en redes
sociales significativas favorece la transición desde formas de participación
pasivas hacia formas más activas y sostenidas (Bennett & Segerberg, 2012;
Theocharis & van Deth, 2021). Desde la perspectiva del capital social,
estas comunidades pueden entenderse como espacios que favorecen la generación
de vínculos de confianza, reciprocidad y cooperación, elementos fundamentales
para sostener procesos de participación ciudadana significativos (Putnam, 2000;
Castells, 2012).
Asimismo, los resultados ponen de relieve la conveniencia
de adoptar una perspectiva interseccional, que permita comprender cómo
diferentes ejes de desigualdad (como la edad, el nivel educativo o las
trayectorias digitales) interactúan entre sí generando oportunidades
diferenciadas de participación (Collins & Bilge, 2020). Desde esta
perspectiva, la participación ciudadana digital de las mujeres no puede
entenderse como una realidad homogénea, sino como un conjunto de trayectorias diversas
condicionadas por factores sociales y biográficos que influyen en el desarrollo
de la agencia digital.
Desde una perspectiva de género, las políticas de
inclusión digital deberían prestar especial atención a las condiciones de
seguridad, reconocimiento y confianza en los entornos digitales, ya que estos
factores influyen de manera decisiva en la disposición de las mujeres a
participar en espacios públicos en red (EIGE, 2024; Jane, 2020). De este modo, la
inclusión digital puede contribuir no solo a reducir desigualdades
tecnológicas, sino también a fortalecer formas más equitativas y significativas
de ciudadanía digital, favoreciendo procesos de desarrollo de la agencia que
permitan a las mujeres ejercer un papel más activo en la vida social y política
mediada por tecnologías digitales. Estos resultados aportan evidencia empírica
relevante para comprender los procesos de construcción de la ciudadanía digital
desde una perspectiva de género. No obstante, también es importante evitar
visiones excesivamente optimistas sobre la participación digital. Diversos
estudios han señalado que los entornos digitales pueden reproducir
desigualdades, dinámicas de exclusión y formas de participación superficial que
limitan su potencial transformador (Christensen, 2011; Heger & Hoffmann,
2023).
Contribución de los
autores
Conceptualización, Autor1; curación de datos, Autor2; análisis
formal, Autor2; adquisición de financiación, Autor1; investigación, Autor1;
metodología, Autor2; administración del proyecto, Autor1; recursos, Autor1;
software, Autor2; supervisión, Autor1; validación, Autor1 y Autor2;
visualización, Autor2; redacción—preparación del borrador original, Autor1 y
Autor2; redacción—revisión y edición, Autor1 y Autor2.
Financiación
El artículo se basa en la investigación Ser dona en un món
digital: ciutadania, participació i compromís a les xarxes socials (EXI077/21/000005) que contó con una
ayuda de subvenciones a proyectos de investigación en el ámbito de la calidad
democrática (DEMOC) de la Generalitat de Catalunya.
Material
complementario
Anna
Escofet Roig & Maria Jose Rubio Hurtado. (2026). Respuestas al cuestionario
sobre mujeres y participacion ciudadana digital. Zenodo. https://doi.org/10.5281/zenodo.18940267
Aprobación ética
Las
decisiones metodológicas se han tomado de acuerdo con las directrices del
Código de Buenas Prácticas en Investigación de la Universidad de Barcelona (Universitat de Barcelona, 2010), especialmente en lo que
respecta a la honestidad, el rigor, los procedimientos, los métodos y los
conflictos de intereses. Todas las mujeres participantes dieron su
consentimiento informado para colaborar en este estudio de investigación.
Conflicto de interés
No existen conflictos de interés.
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