De la conectividad a la participación ciudadana digital: mujeres adultas en entornos digitales

 

 

 

 

From Connectivity to Digital Civic Participation: Adult Women in Digital Environments

 

 

 

 

 Anna Escofet Roig. Universidad de Barcelona. España.

Mª José Rubio Hurtados. Universidad de Barcelona. España.

 

 

 

 

 

Recibido: 2026/03/10 Revisado 2026/03/12 Aceptado: 2026/06/02 Publicado: 2026/09/01

 

 

Cómo citar este artículo:

Escafet Roig, A. & Rubio Hurtados, M.J. (2026). De la conectividad a la participación ciudadana digital: mujeres adultas en entornos digitales [From Connectivity to Digital Civic Participation: Adult Women in Digital Environments]. Pixel-Bit, Revista de Medios y Educación, 77, Art.7. https://doi.org/10.12795/pixelbit.120554

 

 

 

 

 

 

 

RESUMEN

La digitalización ha transformado las formas de ejercicio de la ciudadanía, aunque el aumento del acceso y de las competencias digitales no se traduce necesariamente en mayores niveles de participación ciudadana digital. Este estudio analiza el nivel de participación ciudadana digital de mujeres adultas y la influencia de variables sociodemográficas y contextuales en dicha participación. Se realizó un estudio cuantitativo mediante encuesta a 185 mujeres mayores de 18 años participantes en centros de capacitación digital de Cataluña, aplicando una escala de participación ciudadana digital que evalúa habilidades técnicas, enfoque crítico, conciencia local/global, acciones en red y activismo sociopolítico. Los resultados muestran un nivel medio de participación ciudadana digital, caracterizado por buenas habilidades técnicas y niveles relativamente elevados de conciencia social, pero bajos niveles de acciones en red y activismo sociopolítico. Los resultados evidencian una brecha entre competencias digitales y participación cívica y sugieren que la ciudadanía digital de las mujeres se configura como un proceso condicionado por factores educativos y contextuales, lo que subraya la necesidad de promover políticas de inclusión digital orientadas al desarrollo de la agencia y a una participación más equitativa y significativa.

 

 

 

 

 

 

ABSTRACT

Digitalisation has transformed the ways in which citizenship is enacted. However, increased access to digital technologies and the development of digital skills do not necessarily translate into higher levels of digital civic participation. This study examines the level of digital civic participation among adult women and explores the influence of sociodemographic and contextual variables on such participation. A quantitative survey was conducted with 185 women over the age of 18 attending digital training centres in Catalonia. Data were collected using a Digital Civic Participation Scale assessing technical skills, critical perspective, local/global awareness, online actions, and sociopolitical activism. The findings indicate a moderate level of digital civic participation, characterised by relatively strong technical skills and social awareness, but low levels of online engagement and sociopolitical activism. The results reveal a gap between digital competencies and civic participation and suggest that women’s digital citizenship is shaped by educational and contextual factors. These findings highlight the need to promote digital inclusion policies aimed at strengthening agency and fostering more equitable and meaningful forms of participation.

 

 

 

 

PALABRAS CLAVES· KEYWORDS

Ciudadanía digital, participación, agencia, mujer, inclusión digital.

Digital citizenship, participation, agency, women, digital inclusion.

 

 

1. Introducción

La digitalización de la vida social ha reconfigurado profundamente las formas de ejercicio de la ciudadanía y de participación en los asuntos públicos, generando nuevas oportunidades y también nuevas desigualdades en el acceso a la esfera pública digital (Boulianne, 2020; Robinson et al., 2020). En las últimas dos décadas, las tecnologías digitales han ampliado los canales de información, expresión y organización colectiva, dando lugar a nuevas modalidades de participación que trascienden los espacios institucionales tradicionales. En este contexto, el concepto de ciudadanía digital se ha consolidado como una categoría analítica clave para comprender cómo se ejercen derechos, deberes y prácticas cívicas en entornos mediados por tecnologías digitales. La ciudadanía digital no puede reducirse al uso competente de tecnologías digitales ni a la alfabetización técnica (Area-Moreira et al., 2020; Choi & Cristol, 2021). Implica, más bien, la capacidad de participar de forma crítica, ética y transformadora en la esfera pública digital, articulando derechos, responsabilidades y agencia (Isin & Ruppert, 2020). Es un proceso dinámico, atravesado por relaciones de poder, desigualdades estructurales y condiciones sociotécnicas que influyen en quién puede participar, en qué términos y con qué efectos.

Es por ello que la participación ciudadana digital es un constructo multidimensional (Theocharis & van Deth, 2021; Vaccari & Valeriani, 2021). Incluye prácticas diversas que van desde el consumo de información y la expresión de opiniones hasta la organización colectiva, la movilización y la incidencia política. Boulianne (2020) distingue entre formas de participación de baja intensidad (informarse, compartir contenidos, expresar apoyo simbólico) y formas de mayor intensidad o compromiso (organizar campañas, participar en deliberaciones, colaborar con instituciones o movimientos sociales).

En todos los casos, la participación ciudadana digital puede quedar atrapada en dinámicas de activismo superficial (slacktivism), en las que la acción simbólica no se acompaña de cambios estructurales o de una implicación sostenida (Christensen, 2011). Bennett and Segerberg (2021) han matizado esta visión, subrayando que su impacto no depende tanto del tipo de acción en sí misma como de las condiciones sociales y políticas en las que dicha acción se inserta. En particular, destacan que las prácticas de participación ciudadana digital adquieren mayor capacidad transformadora cuando se articulan con redes sociales estables, identidades colectivas compartidas y oportunidades políticas concretas que permiten conectar la acción individual con procesos de movilización más amplios (Cantijoch et al., 2021). En ausencia de estas redes, la participación ciudadana digital tiende a fragmentarse y a perder capacidad de incidencia. Asimismo, Bennett and Segerberg (2021) señalan que la identidad colectiva cumple una función mediadora clave entre la participación ciudadana digital y el activismo sostenido. Cuando las personas se reconocen como parte de un “nosotros”, articulado en torno a causas compartidas como el feminismo, la justicia social o la acción comunitaria, las prácticas digitales adquieren mayor densidad política, al reforzar la motivación, la legitimidad y el sentido de pertenencia. En estos casos, la participación ciudadana digital deja de ser una acción aislada o meramente expresiva para convertirse en un recurso que fortalece vínculos, consolida marcos interpretativos comunes y sostiene la acción colectiva en el tiempo (Gil de Zúñiga et al., 2021). La capacidad de las redes para generar confianza, reciprocidad y cooperación puede interpretarse también desde la perspectiva del capital social, entendido como el conjunto de recursos relacionales que facilitan la acción colectiva y la participación ciudadana (Putnam, 2000; Castells, 2012).

Esta dimensión identitaria resulta especialmente relevante para grupos históricamente subrepresentados, como las mujeres, para quienes las comunidades digitales pueden operar como espacios de apoyo mutuo, validación de experiencias y agencia política (Bailey & Welles, 2020). Las redes digitales permiten articular identidades políticas situadas, visibilizar desigualdades estructurales y generar repertorios de acción que conectan lo personal con lo político (Bailey & Welles, 2020; Heger & Hoffmann, 2023). No obstante, estos efectos positivos dependen de que existan condiciones de seguridad, reconocimiento y cuidado, ya que la exposición a violencia o hostilidad digital puede erosionar la identidad colectiva y provocar dinámicas de autocensura o retraimiento (EIGE, 2024; Jane, 2020).

Por último, Theocharis and van Deth (2021) subrayan la importancia de las oportunidades políticas, entendidas como ventanas institucionales, coyunturas sociales o marcos normativos favorables, para que la participación ciudadana digital se traduzca en cambios efectivos. Las acciones en red tienden a tener mayor impacto cuando se conectan con procesos offline, canales institucionales o momentos de alta visibilidad pública, en los que las demandas pueden ser recogidas, amplificadas o institucionalizadas. Además, la eficacia de la participación ciudadana digital aumenta cuando se inserta en ecosistemas de acción cívica híbridos, donde lo digital y lo presencial se refuerzan mutuamente y permiten articular expresión, organización e incidencia política (Bennett & Segerberg, 2021; Boulianne, 2020).

Para que ello sea posible, el desarrollo de competencias digitales ha sido identificado como un elemento central. En los últimos años, organismos internacionales y marcos políticos europeos han promovido una concepción amplia de la competencia digital que integra dimensiones técnicas, cognitivas, críticas y éticas (Comisión Europea, 2022; García-Valcárcel & Tejedor, 2022). No obstante, diversos estudios muestran que la posesión de habilidades digitales no garantiza, por sí misma, una participación ciudadana activa o transformadora (Choi & Cristol, 2021; Scheerder et al., 2020). La conversión de competencias en agencia cívica depende de factores como la autoeficacia política, la motivación cívica, la confianza institucional y la percepción de seguridad en los espacios digitales.

Este desajuste entre capacidad técnica y participación efectiva ha sido conceptualizado como una forma de brecha de resultados, en la que las desigualdades no se manifiestan tanto en el acceso o las habilidades, sino en los beneficios sociales, políticos y cívicos derivados del uso digital (Helsper, 2021; Robinson et al., 2020). Y es que la brecha digital de género constituye uno de los ejes centrales del análisis sobre tecnologías digitales y desigualdad. Aunque en muchos contextos se ha avanzado en el acceso de las mujeres a Internet, persisten brechas significativas en los usos avanzados, en la participación pública y en los resultados derivados del uso digital (ITU, 2024; Hilbert, 2021; OECD, 2024). Estas brechas no pueden entenderse como déficits individuales, sino como el resultado de estructuras sociales y culturales que asignan a las mujeres roles desiguales en el ámbito productivo, reproductivo y público (Wajcman, 2020). La división sexual del trabajo, la carga de cuidados, la segregación educativa y profesional, y las normas de género que penalizan la visibilidad pública de las mujeres influyen de manera decisiva en sus trayectorias digitales (Hargittai & Shafer, 2023).

En este sentido, la inclusión digital de las mujeres debe concebirse como un proceso de agencia ciudadana (Isin & Ruppert, 2020), orientado a fortalecer su capacidad de participación, decisión e incidencia, y no únicamente como una estrategia de reducción de brechas técnicas.

Siguiendo el hilo de estas reflexiones, los objetivos del presente estudio fueron:

1.    Conocer el nivel de participación ciudadana digital de las mujeres mayores de 18 años

2.    Explorar la influencia de variables sociodemográficas y contextuales a la investigación en el nivel de participación ciudadana digital de las mujeres mayores de 18 años

2. Metodología

Para conseguir los objetivos planteados se optó por un enfoque de investigación cuantitativo, basado en la encuesta, que busca caracterizar, exponer, describir, o identificar aspectos propios de una determinada variable o variables (Hernández Sampieri et al., 2010).

Población y muestra

La población la integran mujeres mayores de 18 años de Cataluña que participan en entornos digitales. El acceso a la muestra se realizó a través de lugares donde se concentra el universo, centros de la Xarxa Punt TIC de Cataluña, orientados al acceso y capacitación en tecnologías digitales. El muestreo fue no probabilístico por conveniencia y polietápico. Primero se seleccionaron los centros y dentro de ellos a las mujeres participantes. En la primera fase para la selección de los centros se tuvieron en cuenta criterios de representatividad del conjunto territorial y en la segunda la selección de mujeres fue por voluntariado. La muestra quedó formada por 185 mujeres de 45 centros procedentes de las cuatro provincias de Cataluña, cuyas características sociodemográficas y contextuales quedan recogidas en la Tabla 1. Los centros se encargaron de informar a las mujeres usuarias y de facilitarles el cuestionario on-line a las que aceptaron participar y para la participación se solicitó el consentimiento informado.

Tabla 1

Variables sociodemográficas y contextuales del cuestionario

Variable

Categorías

Puntuación

Edad

Menor de 40 años

28%

40 años o más

72%

Media de edad

50 (min. 18 max. 89)

Estudios

Primaria o sin estudios

17.8%

ESO

8.6%

Bachillerato

27.6%

Grado

30.3%

Máster

15%

Doctorado

.5%

Dispositivo más usado para acceder a Internet

Móvil

72.4%

Tablet

3.2%

Portátil

14.6%

Ordenador sobremesa

7.2%

Otros

2.2%

Medio a través del cual se informan sobre temas políticos, sociales, culturales, etc.

Portales de diario

15.7%

Redes sociales

49.7%

TV o radio

27%

Otro

7.6%

Motivo para acceder a Internet

Ocio

16.3%

Trabajo/estudios

12.5%

Búsqueda de información

26.6%

Acceso a redes sociales

31.5%

Participación en acciones sociales o políticas

1.6%

Otro

11.4%

Participación en acciones propias de mujeres

Si

10.7%

No

89.3%

Nota: Elaboración propia

 

Instrumentos

Se aplicó la Escala de Participación Ciudadana de Choi (2016). La escala ha sido utilizada y validada en distintos contextos internacionales y en el contexto español por Lozano y Fernández (2018), mostrando una estructura factorial estable y adecuados índices de fiabilidad. Está compuesta por 26 ítems repartidos en los siguientes factores o dimensiones:

·         Activismo político en Internet

·         Habilidades técnicas

·         Conciencia local/global

·         Enfoque Crítico

·         Acciones en red

La escala contiene ítems como por ejemplo: Creo que la participación a través de Internet es una buena manera de cambiar una cosa que creo injusta; Soy capaz de utilizar las tecnologías digitales para conseguir los objetivos que persigo; Comento escritos de otras personas en sitios web de noticias, blocs o redes sociales que visito; Soy más consciente de los problemas globales mediante el uso de Internet; Pertenezco a grupos en Internet que están involucrados en cuestiones políticas o sociales; Firmo peticiones sobre cuestiones sociales, culturales, políticas o económicas en Internet.

La escala ha arrojado en sus distintas validaciones y aplicaciones índices de fiabilidad altos, superiores a .8. En nuestro estudio la fiabilidad medida mediante el coeficiente de consistencia interna Alpha de Cronbach es de .881. Igualmente se validó mediante el juicio de personas expertas en el formato obtenido por Lozano & Fernández (2018), que reparte los ítems de la siguiente forma:

·         Enfoque crítico: 4 ítems

·         Habilidades técnicas: 6 ítems

·         Acciones en la red: 4 ítems

·         Conciencia local/global: 3 ítems

·         Activismo: 9 ítems

La escala se presentó en formato tipo Likert con un rango de respuesta de cinco puntos (1= totalmente en desacuerdo, 2= de acuerdo, 3= ni acuerdo ni desacuerdo, 4= de acuerdo, 5= totalmente de acuerdo).

Análisis de los datos

Se realizaron análisis descriptivos (medidas de tendencia central y frecuencias) y pruebas de contraste de medias no paramétricas, ya que las variables no cumplen todos los supuestos paramétricos. El paquete estadístico usado fue SPSS 20. El nivel de significación estadística se estableció en p < .05.

3. Análisis y resultados

Con relación al objetivo primero “Conocer el nivel de participación ciudadana digital de las mujeres mayores de 18 años”, se presentan a continuación los resultados en relación a los descriptivos de la escala y sus dimensiones.

La muestra obtuvo una media de 2.89 en el total de la escala, sugiriendo un nivel de participación ciudadana digital medio. Las dimensiones muestran igualmente medias entre moderadas y bajas. La dimensión con mayor puntuación es la de Habilidades (media de 3.89) indicando que las mujeres de la muestra poseen un grado adecuado de competencias en el acceso Internet. La dimensión por el contrario con una puntuación más baja es la de Activismo político/social seguida de Acciones en la red. Ver tabla 2.

Tabla 2

Puntuaciones obtenidas en el total de la escala y sus subdimensiones

 

N

Minimo

Maximo

Media

Desviación estándar

Enfoque

145

1.00

5.00

2.95

.911

Habilidades

146

1.00

5.00

3.89

.735

Acciones en red

145

1.00

5.00

2.43

.985

Conciencia

147

1.00

5.00

3.55

.912

Activismo

142

1.00

4.78

2.20

.914

Total Escala

128

1.15

4.73

2.89

.629

Nota: Elaboración propia

Si observamos las puntuaciones de los ítems (tabla 3), podemos ver igualmente que el tipo de variables que predominan con medias más altas corresponden a las de acceso o capacidad para realizar todo tipo de actividades en el mundo digital, mientras que las variables que provocan medias con menores acuerdos son las relativas a la realización de distintas formas de participación social y política no convencionales a través de Internet

Tabla 3

Puntuaciones de los ítems de la escala

 

N

Min.

Max.

Med.

DS

Enfoque crítico

 

 

 

 

 

Creo que la participación a Internet promueve el compromiso en la vida real

155

1

5

2.94

1.226

Me replanteo mis ideas en cuanto a un tema cuando utilizo Internet

152

1

5

2.90

1.217

Creo que la participación a través de Internet es una buena manera de cambiar una cosa que creo injusta

156

1

5

3.19

1.274

Creo que la participación a Internet es una manera eficaz de involucrarse en temas políticos o sociales

153

1

5

2.88

1.272

Habilidades

 

 

 

 

 

Puedo usar Internet para encontrar la información que necesito

161

1

5

4.43

.920

Puedo utilizar Internet para encontrar y descargar aplicaciones que son útiles para mí

157

1

5

4.24

.983

Accedo a Internet a través de tecnologías digitales (móviles, tabletas, portátiles, PC) siempre que quiero

160

1

5

4.40

1.035

Soy capaz de utilizar las tecnologías digitales (móviles, tabletas, portátiles, PC) para lograr los objetivos que persigo

155

1

5

3.80

1.153

Puedo enviar mensajes originales, audio, imágenes o videos para expresar mis sentimientos/pensamientos/ideas/opiniones a través de Internet

160

1

5

3.44

1.487

Me gusta la comunicación con otras personas mediante Internet

160

1

5

3.01

1.291

Acciones en red

 

 

 

 

 

Comento escritos de otras personas en sitios web de noticias, bloques o redes sociales que visito

154

1

5

2.67

1.437

Puedo publicar regularmente pensamientos relacionados con temas políticos o sociales a Internet

151

1

5

2.38

1.418

Expreso mis opiniones a Internet para desafiar perspectivas dominantes o el statu quo en cuanto a cuestiones políticas o sociales

157

1

5

2.57

1.512

Me gusta colaborar con otros mediante Internet más que hacerlo en la vida real

153

1

5

2.16

1.283

Consciencia local/global

 

 

 

 

 

Soy más consciente de los problemas globales mediante el uso de Internet

154

1

5

3.69

1.169

Estoy más informada en cuanto a cuestiones políticas o sociales mediante el uso de Internet

175

1

5

3.59

1.296

Pienso que Internet refleja los prejuicios y el dominio de las estructuras de poder de la vida real

150

1

5

3.33

1.180

Activismo en Internet

 

 

 

 

 

Pertenezco a grupos a Internet que están involucrados en cuestiones políticas o sociales

152

1

5

1.97

1.371

Colaboro con otros a Internet para resolver los problemas locales, nacionales o globales

150

1

5

2.09

1.264

Hago actividades de voluntariado para una organización de carácter social o política a través de Internet

150

1

5

1.90

1.360

Organizo peticiones o recogida de firmas sobre cuestiones sociales, culturales, políticos, económicos a Internet

149

1

5

1.61

1.143

Asisto a reuniones políticas o foros públicos en el ámbito local, la ciudad, o asuntos de la escuela convocados a través de las redes sociales o Internet

155

1

5

2.52

1.448

Utilizo Internet para participar en movimientos sociales o de protesta

151

1

5

2.34

1.327

Estoy socialmente o políticamente más comprometida cuando estoy en Internet que en la vida real

152

1

5

2.07

1.254

A veces contacto con la administración pública o el gobierno a través de Internet sobre cuestiones que me preocupan o interesan

152

1

5

2.92

1.512

Firmo peticiones sobre cuestiones sociales, culturales, políticas, económicas a Internet

153

1

5

2.56

1.404

Nota: Elaboración propia

 

Con relación al segundo objetivo “Explorar la influencia de algunas variables sociodemográficas y contextuales a la investigación en el nivel de participación ciudadana digital de las mujeres mayores de 18 años”, se presentan a continuación los resultados derivados de los contrastes entre las puntuaciones de la escala (y sus dimensiones) y las variables.

La variable edad se dicotomizó obteniéndose diferencias significativas entre mujeres de menos de 40 años y mujeres de 40 o más años. El contraste mediante la prueba U de Mann-Whitney muestra diferencias en las dimensiones Acciones en la red y Conciencia local/global, de forma que las mujeres de menos de 40 años puntúan más alto en estas dimensiones. En cambio, todas las mujeres presentan sin diferencia significativas habilidades de uso de Internet similares, poco activismo sociopolítico y un enfoque similar sobre Internet (tabla 4).

Tabla 4

Prueba de contraste entre puntuaciones de la escala y la variable Edad

 

Enfoque

Habilidades

Acciones en red

Conciencia

Activismo

Total escala

EDAD

< 40 años

40 o mas

 

X=3.1

X=2.8

Z=-1.55

P=.120

 

X=4

X=3.8

Z=-1.46

P=.143

 

X=2.6

X=2.3

Z=-2.11

P=.034

 

X=3,8

X=3,4

Z=-2,05

P=.040

 

X=2.1

X=2.2

Z=.223

P=.824

 

X=3

X=2-8

Z=-1.50

P=.132

Nota: Elaboración propia

En relación con la variable acciones en la red propias de mujeres, el contraste mediante la prueba U de Mann-Whitney muestra que quienes llevan a cabo acciones en la red propias de mujeres, puntúan más alto de forma destacada en la dimensión Activismo, y también en las dimensiones Enfoque, Acciones en la red y en el Total de la escala (tabla 5).

Tabla 5

Prueba de contraste entre puntuaciones de la escala y la variable Acciones en la red propias de mujeres

 

Enfoque

Habilidades

Acciones en red

Conciencia

Activismo

Total escala

ACCIONES EN LA RED PROPIAS DE MUJERES

Si

No

 

 

 

 

X=3.6

X=2.9

Z=-2.67

P=.007

 

 

 

 

X=4.11

X=3.9

Z=-1.65

P=.244

 

 

 

 

X=3.15

X=2.35

Z=-2.44

P=.014

 

 

 

 

X=3.8

X=3.51

Z=-1.30

P=.194

 

 

 

 

X=3.11

X=2

Z=-3.40

P=.001

 

 

 

 

X=3.53

X=2.82

Z=-3.35

P=.001

Nota: Elaboración propia

La variable estudios de las mujeres se dicotomizó en las categorías Estudios inferiores (incluyen básicos e intermedios) y Estudios superiores. El contraste mediante la prueba U de Mann-Whitney muestra diferencias en la dimensión Activismo sociopolítico, de forma que las mujeres con estudios superiores (de grado o master) puntúan más alto en esta dimensión (tabla 6).

Tabla 6

Prueba de contraste entre puntuaciones de la escala y la variable Estudios

 

Enfoque

Habilidades

Acciones en red

Conciencia

Activismo

Total escala

ESTUDIOS

Estudios inferiores

Estudios superiores

 

X=3

 

X=2.9

Z=-.431

P=.666

 

X=3.95

 

X=3.83

Z=-1.14

P=.251

 

X=2,50

 

X=2,35

Z=-,937

P=,349

 

X=3.35

 

X=3.57

Z=-.088

P=.930

 

X=1.9

 

X=2.42

Z=-3.199

P=.001

 

X=2.8

 

X=3

Z=-1.17

P=.239

Nota: Elaboración propia

En relación con dispositivo a través del cual acceden principalmente a Internet, la prueba Kruskal-Wallis H muestra diferencias significativas en las dimensiones Habilidades, Acciones en red, Conciencia local/global y en el Total de la escala, puntuando más alto en ellas las mujeres que acceden a Internet desde el móvil (tabla 7).

Tabla 7

Prueba de contraste entre puntuaciones de la escala y la variable Dispositivo

 

Enfoque

Habilidades

Acciones en red

Conciencia

Activismo

Total escala

DISPOSITIVO PRINCIPAL

ACCESO A INTERNET

Móvil

Tablet

Portátil

Ordenador

 

 

 

 

X=3

X=2.16

X=2.77

X=2.83

H=5.74

P=.125

 

 

 

 

X=3.97

X=2.55

X=3.86

X=3.76

H=13.64

P=.003

 

 

 

 

X=2.57

X=1.15

X=2

X=1.78

H=18.31

P=.001

 

 

 

 

X=3.71

X=2.94

X=3

X=3.16

H=14.79

P=.002

 

 

 

 

X=2.23

X=1.42

X=2.20

X=2.33

H=5.28

P=.152

 

 

 

 

X=2.98

X=1.83

X=2.73

X=2.77

H=14.33

P=.002

Nota: Elaboración propia

Al analizar el medio a través del cual se informan, las mujeres que se informan a través de las redes sociales puntúan más alto en general, dándose las mayores diferencias entre las que usan las redes sociales y las que usan la radio y/o TV. Estas últimas, puntúan más bajo. La prueba Kruskal-Wallis H muestra diferencias significativas, y evidencia que las puntuaciones de quienes se informan a través de las redes sociales, son más altas en las dimensiones Habilidades, Acciones en la red y Conciencia local/global y en el Total de la escala (tabla 8).

Tabla 8

Prueba de contraste entre puntuaciones de la escala y la variable Medio para estar informadas.

 

Enfoque

Habilidades

Acciones en red

Conciencia

Activismo

Total escala

MEDIO USADO PARA ESTAR INFORMADAS

Portales de diarios

Redes sociales

TV o radio

Otro

 

 

 

X=3

 

X=3

X=2.65

X=2.72

H=5.07

P=.079

 

 

 

X=3.71

 

X=4

X=3.7

X=3.5

H=7.62

P=.022

 

 

 

X=2.4

 

X=2.62

X=2

X=2.46

H=10.8

P=.004

 

 

 

X=3.66

 

X=3.78

X=3

X=3.2

H=16.9

P=.001

 

 

 

X=2.24

 

X=2.31

X=1.9

X=2.45

H=6.84

P=.033

 

 

 

X=2.9

 

X=3

X=2.6

X=2.8

H=12.23

P=.002

Nota: Elaboración propia

Finalmente, en relación a los motivos para acceder a Internet, la prueba Kruskal Wallis destaca como diferencia significativa la dimensión Activismo, de forma que puntúan más alto en esta dimensión las mujeres que tienen como motivo de acceso a Internet participar en acciones políticas o sociales (tabla 9).

Tabla 9

Prueba de contraste entre puntuaciones de la escala y la variable Motivos para acceder a Internet

 

Enfoque

Habilidades

Acciones en red

Conciencia

Activismo

Total escala

MOTIVOS PARA USAR INTERNET

Ocio

Escuela/trabajo

Noticias/información

Redes sociales

Participación en acciones

Otros

 

 

X=2.9

X=2.6

X=3

X=3.1

X=3.1

 

X=2.7

H=6.48

P=.166

 

 

X=3.8

X=3.7

X=3.6

X=4.1

X=4

 

X=4

H=9.17

P=.057

 

 

X=2.4

X=2.4

X=2.5

X=2.5

X=2.6

 

X=2

H=.543

P=.969

 

 

X=3.7

X=3.5

X=3.5

X=3.6

X=3.8

 

X=2.9

H=1.37

P=.848

 

 

X=1.9

X=2.4

X=2.4

X=2

X=3.4

 

X=2

H=9.65

P=.047

 

 

X=2.7

X=2.8

X=3

X=3

X=3.2

 

X=2.7

H=2.47

P=.649

Nota: Elaboración propia

4. Discusión y conclusiones

Los resultados de este estudio permiten profundizar en la comprensión de la participación ciudadana digital de las mujeres adultas, mostrando un patrón caracterizado por niveles moderados de competencia digital combinados con niveles relativamente bajos de participación sociopolítica en entornos digitales. En conjunto, los datos sugieren que el acceso a Internet y el desarrollo de habilidades técnicas constituyen condiciones necesarias pero no suficientes para el desarrollo de formas activas de ciudadanía digital, lo que confirma la necesidad de entender la inclusión digital como un proceso más amplio vinculado a la agencia cívica y social (Choi & Cristol, 2021; Helsper, 2021).

En primer lugar, los resultados muestran que las mujeres participantes presentan niveles buenos de habilidades digitales funcionales, especialmente en tareas relacionadas con la búsqueda de información, el acceso a recursos y el uso cotidiano de aplicaciones digitales. Sin embargo, las formas de participación más activas (como la generación de contenidos, la implicación en debates públicos o la participación en iniciativas colectivas) son considerablemente menos frecuentes. Esta diferencia pone de manifiesto la existencia de una brecha entre un uso utilitario o instrumental de las tecnologías y un uso orientado a la acción cívica. En este sentido, los resultados sugieren la presencia de una brecha de resultados (Helsper, 2021), en la que las desigualdades no se manifiestan tanto en el acceso o en las habilidades como en los beneficios cívicos derivados del uso digital.

Los datos indican que la transición desde un uso funcional hacia formas más activas de participación ciudadana digital depende de diversos factores sociodemográficos y contextuales. La edad aparece como un factor relevante en relación con la producción de contenidos y la conciencia social, ya que las mujeres más jóvenes presentan mayores niveles de acciones en red y de conciencia local/global. Este resultado puede interpretarse en relación con trayectorias de socialización digital más prolongadas y con una mayor integración de las tecnologías digitales en la vida cotidiana, factores que han sido identificados como determinantes de la participación ciudadana digital (Boulianne, 2020; Vaccari & Valeriani, 2021). No obstante, la ausencia de diferencias significativas en las habilidades técnicas y en el activismo sugiere que la familiaridad tecnológica por sí sola no garantiza una mayor implicación sociopolítica.

El nivel educativo constituye otro factor especialmente relevante para explicar la participación ciudadana digital. Las mujeres con estudios superiores muestran niveles más altos de activismo en Internet, lo que indica que la formación académica puede favorecer tanto el desarrollo de competencias críticas como la disposición a participar en asuntos públicos. Este resultado coincide con investigaciones que señalan que el capital educativo constituye uno de los principales predictores de participación ciudadana digital (Van Deursen & Helsper, 2020). Desde esta perspectiva, las desigualdades educativas se trasladan también al ámbito de la ciudadanía digital, contribuyendo a reproducir diferencias en la capacidad de incidencia social y política.

Asimismo, los resultados ponen de relieve la importancia de los usos concretos de Internet como elemento explicativo de la participación ciudadana digital. Las mujeres que realizan acciones en red vinculadas a cuestiones sociales o a problemáticas específicas presentan niveles significativamente más altos de participación en todas las dimensiones analizadas, especialmente en el activismo. Este hallazgo sugiere que la implicación en causas o comunidades concretas puede actuar como un factor de movilización que favorece la transición desde formas de participación pasivas hacia formas más activas y sostenidas, tal como señalan los estudios sobre acción conectiva y participación en red (Bennett & Segerberg, 2012; Theocharis & van Deth, 2021).

En relación con las condiciones de acceso, el teléfono móvil aparece como el dispositivo que facilita mayores niveles de participación ciudadana digital, posiblemente debido a su accesibilidad y a su integración en la vida cotidiana. De forma similar, las mujeres que utilizan las redes sociales como principal fuente de información presentan niveles más altos de participación en comparación con aquellas que se informan principalmente a través de medios tradicionales como la televisión o la radio. Estos resultados coinciden con estudios que muestran que la exposición a entornos digitales interactivos favorece la implicación cívica y la expresión pública (Boulianne, 2020; Choi, 2016).

En conjunto, los resultados permiten interpretar la participación ciudadana digital de las mujeres como un proceso gradual en el que la transición desde el acceso y el uso instrumental hacia formas más activas de implicación cívica depende de la interacción entre factores personales, educativos y contextuales. Desde esta perspectiva, la ciudadanía digital no puede entenderse únicamente como una competencia técnica, sino como una práctica social situada que se desarrolla en función de las oportunidades de participación, las trayectorias educativas y las condiciones de agencia disponibles (Isin & Ruppert, 2020; Wajcman, 2020).

Esta investigación aporta evidencia empírica que contribuye a matizar la idea de que la reducción de la brecha digital de acceso implica necesariamente una mayor participación ciudadana digital. Los resultados muestran que, incluso en contextos donde el acceso y las habilidades digitales están relativamente extendidos, persisten diferencias significativas en la intensidad y el tipo de participación. En este sentido, la inclusión digital de las mujeres debe concebirse como un proceso orientado a fortalecer su capacidad de participación, decisión e incidencia social, y no únicamente como una estrategia de adquisición de competencias técnicas (Hargittai & Shafer, 2023; OECD, 2024).

Finalmente, el estudio presenta algunas limitaciones que deben ser consideradas. El muestreo por conveniencia limita la generalización de los resultados, y el hecho de que la muestra proceda de centros de capacitación digital puede implicar un nivel de competencias digitales superior al de la población general de mujeres. Por otro lado, el enfoque de investigación basado en técnicas deductivas impide profundizar en realidades complejas desde la perspectiva de las personas participantes, por lo que investigaciones futuras deberían considerar un abordaje también cualitativo que permita contrastar las percepciones observadas con prácticas reales de participación ciudadana digital. A pesar de ello, el estudio ofrece una aproximación empírica relevante sobre las formas de participación ciudadana digital de las mujeres adultas y sobre los factores que favorecen o limitan dicha participación.

En términos aplicados, los resultados sugieren la necesidad de diseñar políticas y programas de inclusión digital que incorporen explícitamente la dimensión de participación ciudadana digital, promoviendo espacios seguros de expresión, oportunidades de implicación colectiva y experiencias que conecten el uso de las tecnologías con la acción social. Esto implica avanzar desde modelos de formación centrados exclusivamente en habilidades técnicas hacia propuestas que integren el desarrollo de competencias críticas, la reflexión sobre los problemas sociales y el fortalecimiento de la autoeficacia y la agencia cívica (Choi & Cristol, 2021; OECD, 2024). En particular, resulta relevante promover iniciativas que faciliten la creación de comunidades de participación y apoyo mutuo, ya que la implicación en redes sociales significativas favorece la transición desde formas de participación pasivas hacia formas más activas y sostenidas (Bennett & Segerberg, 2012; Theocharis & van Deth, 2021). Desde la perspectiva del capital social, estas comunidades pueden entenderse como espacios que favorecen la generación de vínculos de confianza, reciprocidad y cooperación, elementos fundamentales para sostener procesos de participación ciudadana significativos (Putnam, 2000; Castells, 2012).

Asimismo, los resultados ponen de relieve la conveniencia de adoptar una perspectiva interseccional, que permita comprender cómo diferentes ejes de desigualdad (como la edad, el nivel educativo o las trayectorias digitales) interactúan entre sí generando oportunidades diferenciadas de participación (Collins & Bilge, 2020). Desde esta perspectiva, la participación ciudadana digital de las mujeres no puede entenderse como una realidad homogénea, sino como un conjunto de trayectorias diversas condicionadas por factores sociales y biográficos que influyen en el desarrollo de la agencia digital.

Desde una perspectiva de género, las políticas de inclusión digital deberían prestar especial atención a las condiciones de seguridad, reconocimiento y confianza en los entornos digitales, ya que estos factores influyen de manera decisiva en la disposición de las mujeres a participar en espacios públicos en red (EIGE, 2024; Jane, 2020). De este modo, la inclusión digital puede contribuir no solo a reducir desigualdades tecnológicas, sino también a fortalecer formas más equitativas y significativas de ciudadanía digital, favoreciendo procesos de desarrollo de la agencia que permitan a las mujeres ejercer un papel más activo en la vida social y política mediada por tecnologías digitales. Estos resultados aportan evidencia empírica relevante para comprender los procesos de construcción de la ciudadanía digital desde una perspectiva de género. No obstante, también es importante evitar visiones excesivamente optimistas sobre la participación digital. Diversos estudios han señalado que los entornos digitales pueden reproducir desigualdades, dinámicas de exclusión y formas de participación superficial que limitan su potencial transformador (Christensen, 2011; Heger & Hoffmann, 2023).

 

Contribución de los autores

Conceptualización, Autor1; curación de datos, Autor2; análisis formal, Autor2; adquisición de financiación, Autor1; investigación, Autor1; metodología, Autor2; administración del proyecto, Autor1; recursos, Autor1; software, Autor2; supervisión, Autor1; validación, Autor1 y Autor2; visualización, Autor2; redacción—preparación del borrador original, Autor1 y Autor2; redacción—revisión y edición, Autor1 y Autor2.

 

Financiación

El artículo se basa en la investigación Ser dona en un món digital: ciutadania, participació i compromís a les xarxes socials (EXI077/21/000005) que contó con una ayuda de subvenciones a proyectos de investigación en el ámbito de la calidad democrática (DEMOC) de la Generalitat de Catalunya.

 

Material complementario

Anna Escofet Roig & Maria Jose Rubio Hurtado. (2026). Respuestas al cuestionario sobre mujeres y participacion ciudadana digital. Zenodo. https://doi.org/10.5281/zenodo.18940267

 

Aprobación ética

Las decisiones metodológicas se han tomado de acuerdo con las directrices del Código de Buenas Prácticas en Investigación de la Universidad de Barcelona (Universitat de Barcelona, 2010), especialmente en lo que respecta a la honestidad, el rigor, los procedimientos, los métodos y los conflictos de intereses. Todas las mujeres participantes dieron su consentimiento informado para colaborar en este estudio de investigación.

 

Conflicto de interés

No existen conflictos de interés.

 

Referencias

Area-Moreira, M., Bethencourt-Aguilar, A., & Martín-Gómez, S. (2020). Digital citizenship and digital competence in education. Comunicar, 28(63), 9–19. https://doi.org/10.3916/C63-2020-01

Bailey, J., & Welles, B. F. (2020). #MeToo and digital activism: Activist framing and the role of digital media. Communication and Critical/Cultural Studies, 17(3), 253–261. https://doi.org/10.1080/14791420.2020.1770810

Bennett, W. L., & Segerberg, A. (2012). The logic of connective action: Digital media and the personalization of contentious politics. Information, Communication & Society, 15(5), 739–768. https://doi.org/10.1080/1369118X.2012.670661

Bennett, W. L., & Segerberg, A. (2021). The logic of connective action revisited. Information, Communication & Society, 24(5), 709–726. https://doi.org/10.1080/1369118X.2021.1899692

Boulianne, S. (2020). Twenty years of digital media effects on civic and political participation. Communication Research, 47(7), 947–966. https://doi.org/10.1177/0093650218808186

Castells, M. (2012). Networks of outrage and hope: Social movements in the Internet age. Polity Press.

Cantijoch, M., Cutts, D., & Gibson, R. (2021). Moving slowly up the ladder of political engagement: A “spill-over” model of Internet participation. The British Journal of Politics and International Relations, 23(1), 26–48. https://doi.org/10.1177/1369148120943677

Choi, M. (2016). A concept analysis of digital citizenship for democratic citizenship education. Theory & Research in Social Education, 44(4), 565–607. https://doi.org/10.1080/00933104.2016.1210549

Choi, M., & Cristol, D. (2021). Digital citizenship for democratic citizenship education. Theory & Research in Social Education, 49(1), 1–30. https://doi.org/10.1080/00933104.2020.1850435

Collins, P. H., & Bilge, S. (2020). Intersectionality (2nd ed.). Polity Press.

Christensen, H. S. (2011). Political activities on the Internet: Slacktivism or political participation by other means? First Monday, 16(2). https://doi.org/10.5210/fm.v16i2.3336

European Commission. (2022). DigComp 2.2: The Digital Competence Framework for Citizens. Publications Office of the European Union.

European Institute for Gender Equality. (2024). Gender equality index 2024: Digitalisation and gender equality. Publications Office of the European Union.

García-Valcárcel, A., & Tejedor, F. J. (2022). Digital competence in higher education: A systematic review. Education and Information Technologies, 27, 1815–1837. https://doi.org/10.1007/s10639-021-10684-2

Gil de Zúñiga, H., Jung, N., & Valenzuela, S. (2021). Social media use for news and political participation: The mediating role of political expression. Journal of Communication, 71(3), 345–369. https://doi.org/10.1093/joc/jqab011

Hargittai, E., & Shafer, S. (2023). Differences in actual and perceived online skills: The role of gender. Social Science Computer Review, 41(1), 45–62. https://doi.org/10.1177/0894439321994740

Heger, K., & Hoffmann, C. P. (2023). Feminist women's online political participation: Empowerment through feminist political attitudes or feminist identity? Journal of Information Technology & Politics, 20(4), 393–406. https://doi.org/10.1080/19331681.2022.2119320

Helsper, E. J. (2021). The digital disconnect: The social causes and consequences of digital inequalities. Sage.

Hernández Sampieri, R., Fernández Collado, C., & Baptista Lucio, M. del P. (2010). Metodología de la investigación. McGraw-Hill.

Hilbert, M. (2021). Digital gender divide or technologically empowered women? A literature review. Women's Studies International Forum, 84, 102430. https://doi.org/10.1016/j.wsif.2020.102430

International Telecommunication Union. (2024). Measuring digital development: Facts and figures 2024. ITU.

Isin, E. F., & Ruppert, E. (2020). Being digital citizens. Rowman & Littlefield.

Jane, E. A. (2020). Online abuse and harassment. Feminist Media Studies, 20(6), 889–903. https://doi.org/10.1080/14680777.2020.1787896

Lozano-Díaz, A., & Fernández-Prados, J. S. (2018). Ciudadanía digital y participación: Un estudio con estudiantes universitarios. Comunicar, 26(54), 93–102. https://doi.org/10.3916/C54-2018-09

OECD. (2024). Bridging digital divides. OECD Publishing.

Putnam, R. D. (2000). Bowling alone: The collapse and revival of American community. Simon & Schuster.

Robinson, L., Schulz, J., Blank, G., Ragnedda, M., Ono, H., Hogan, B., Mesch, G., Cotten, S., Kretchmer, S., Hale, T., & Wellman, B. (2020). Digital inequalities 2.0: Legacy inequalities in the information age. Social Science Computer Review, 38(6), 697–708. https://doi.org/10.1177/0894439319861631

Scheerder, A., van Deursen, A., & van Dijk, J. (2020). Determinants of Internet skills: A systematic review. Telecommunications Policy, 44(2), 101860. https://doi.org/10.1016/j.telpol.2019.101860

Theocharis, Y., & van Deth, J. W. (2021). Political participation in a changing world: Conceptual and empirical challenges in the study of citizen engagement. Routledge.

Vaccari, C., & Valeriani, A. (2021). Outside the bubble: Social media and political participation. New Media & Society, 23(6), 1595–1613. https://doi.org/10.1177/1461444820902441

van Deursen, A., & Helsper, E. (2020). A nuanced understanding of Internet use and non-use among older adults. Information, Communication & Society, 23(7), 995–1010. https://doi.org/10.1080/1369118X.2018.1563207

Wajcman, J. (2020). Digital technology, work extension and the acceleration society. German Journal of Human Resource Management, 34(3), 369–384. https://doi.org/10.1177/2397002220914940